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Va de cuento: Bandera futbolística

-Que bueno que ganamos el primer juego contra Camerún y empatamos el segundo con el equipo de Brasil. A mí se me puso la carne de gallina cuando tocaron el Himno Nacional Mexicano y mi mujer hasta se puso a llorar de la emoción. Espero que le ganemos a Croacia para que pasemos en primer lugar a cuartos de final –expresó Martín orgullosamente al terminar el segundo juego.
-Ahora sucede que nosotros somos los que ganamos y no sólo el equipo y su técnico, pero que no pierda el tricolor porque a quien le metieron los goles fue a Memo Ochoa (a quien lo van a acabar con insultos por perder), al resto del equipo junto al Piojo, el técnico, de quienes vamos a decir que siempre les ganan porque son malos jugadores y el dirigente no sirve. Y cuando tocan el Himno Nacional, ni le hacemos caso y hasta le apagamos al televisor –atajó molesto Beto.
Don Gustavo los calmó comentando que hoy en día sólo se hacían honores a la Bandera en algunas escuelas y dentro de las zonas militares, porque ni en los edificios públicos colocaban el Lábaro Patrio en las astabanderas. El Himno Nacional Mexicano sólo se canta en los estadios de futbol, cuando se juega contra algún equipo extranjero y fuera de México, mientras que en otros países, interrumpen el juego para cantar su himno.
-Se acuerdan ustedes que por radio y televisión pasaban “La Hora Nacional”, la que todos estábamos esperando y nos hablaba de la historia de México, así como de los avances que el mismo País iba construyendo, pues éramos los líderes de Latinoamérica en todos los aspectos, porque había una democracia más o menos representativa y un patriotismo que nos orgullecía frente al mundo y frente a nosotros mismos –recordó Carmina.
-Ahora hasta la Enseña Patria está prohibida en los taxis, en las rutas urbanas, en postes de luz, teléfono o televisión por cable, en las cuales, como anteriormente se hacía, ni siquiera se colocan las imágenes de los Héroes de la Patria, ya no digamos pendones tricolores, ni cuando se llenaban las calles con focos tricolores, ya sea en septiembre, el Mes Patrio o en cualquier celebración mexicana; de lo único que se supo, es que hace 18 años, alguien mandó colocar unas pocas banderas gigantes, pero sólo en el Distrito Federal y desde entonces, no se ha vuelto a hablar de nuestra mexicanidad –indicó Julián.
-Me acuerdo de cuando al empezar en la mañana y al terminar en la noche era cosa de levantarse para ir a la escuela o de irse a dormir porque en todas las trasmisiones por radio y por televisión se tocaba el Himno Nacional y siempre ondeaba la Bandera Mexicana –acotó Carmina.  
-Sí se habla de México en los discursos de autoalabanza política, se mencionan muchas reformas a la Constitución Mexicana, las que supuestamente van a beneficiar a la población en abaratar la gasolina para los que tienen auto y dar más empleos a los mexicanos que están sin trabajo,  sin explicar cómo y cuándo –aclaró don Gustavo condescendiente.
Martín les contó de cómo su padre rentó unas películas históricas que dirigió Ernesto Alonso, donde se escenificaba: La Guerra de Independencia, La Reforma, La dictadura de Porfirio Díaz y otra de la Revolución. “Parece que tuvieron mucho éxito al presentarlas por televisión cuando en aquel entonces estábamos orgullosos de ser mexicanos, porque ahora multan a quien las vuelva a pasar y hasta puede ser que le quiten la concesión, porque se trata de la historia de México y en este País ya no se puede ser nacionalista”.