El ex gobernador del Estado de México, mejor conocido ahora como el esposo de La Gaviota y padre de Paulina (la que desdeñosamente llamó prole a los mexicanos que criticaron a su padre por no leer libros), agradeció la expresión de “apoyo” y dijo que es una persona que sabe de esto. “Él sí sabe”, señaló. En las filas panistas la declaración de quien logró sacar al PRI de Los Pinos, luego de 71 años de gobierno, provocó tremendo alboroto y salieron al quite rechazando que el panismo necesite de un “milagrito” para volver a ganar la presidencia de México. Ahora, aunque sabemos que Vicente Fox adolece del mismo mal que Peña Nieto en cuanto a lo intelectual, el ex jefe del Ejecutivo regresó al redil y se incorpora, aunque no de tiempo completo, a la campaña de Josefina Vázquez Mota.
La cúpula priísta asegura que para ganar la presidencia de la Repùblica se necesitan votos, no “milagritos”, y que los presidenciables deben trabajar con ideas y propuestas para ganarse la confianza de la ciudadanía. Algo que será muy difícil, porque las campañas de los “trapitos al sol” ya comenzaron. Así que los ciudadanos tendrán que evaluar al menos malo, porque no es mejor quien tiene más promoción o promete más. Las palabras, como bien dice un adagio popular, se las lleva el viento. Los mexicanos hemos sido testigos del incumplimiento de las promesas de campaña de la mayoría de los candidatos a presidencias municipales, diputaciones federales y locales, senadurías y la presidencia de la Repùblica. Una playera, una despensa, un discurso agresivo en contra de los otros candidatos no bastan para darle el voto a tal o cual partido, a tal o cual persona. Hay que analizar detalladamente su trayectoria política, sus logros y, sobre todo, el cumplimiento de la palabra. Una persona honorable no necesita firmar compromisos para cumplirlos, pero como estamos hablando de políticos, los ciudadanos debemos exigir que Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto, Gabriel Quadri; Adrián Rivera, Graco Ramírez, Amado Orihuela, Julio César Yánez, y todos los candidatos a diputados, senadores y presidentes municipales, firmen sus compromisos de campaña y, posteriormente, exigir que los cumplan, y no conformarse con quejarse de los malos gobernantes en las pláticas familiares o de amigos. Si presumimos de ser un pueblo politizado, debemos demostrarlo no asistiendo a vanagloriar a los candidatos, sino pensando muy bien a quién le vamos a dar nuestro voto, a quién vamos a darle el trabajo de ser nuestro representante, nuestro servidor público, a quién le vamos a dar un trabajo donde ganará lo que la mayoría de los mexicanos no puede porque, precisamente, a quienes anteriormente les dimos nuestra confianza, la defraudaron, haciendo leyes que nos perjudican, incrementando los impuestos y controlando los salarios hasta extrangularlos junto con los trabajadores y sus familias.
Sobre la inclusión de Fox en la campaña de Josefina Vázquez Mota, el presidente del PRD, Jesùs Zambrano, dijo: “Con esos amigos, para qué quiere enemigos”. Los panistas morelenses deben pensar lo mismo, porque quien fuera el primer presidente municipal de Cuernavaca y primer gobernador panista, Sergio Estrada Cajigal (quien fue acusado por Graco Ramìrez de haber maquinado un complot para asesinarle y no tiene buena relación con Adrián Rivera), se incorporò a la campaña de Amado Orihuela, según èl, porque “Morelos debe ser gobernado por un morelense”. ¿Dónde quedaron esos discursos en que criticaba fuertemente al PRI?... se los llevó el viento, como a todas las palabras de los políticos.
helenacardenas@hotmail.com
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