Quienes disfrutamos el privilegio de arribar a la tercera edad y contamos en nuestras familias con hijos (as) que han procreado, pasamos a formar parte del cártel, clan, club, cofradía de los abuelos (as) orgullosos y comprometidos con tan egregia congregación. Ejemplos: 1º.-Conversación telefónica de una hija de 25 años y cuatro años de casada: Mami, me acaba de informar Manuel (esposo) que fue promovido a jefe de departamento con un aumento de salario, muy bienvenido, y me pidió que fuera al salón vestida con lo mejor, porque vamos a ir al teatro y a cenar a un restaurante con baile, y desea que nos cuides a Manuelito (niño de dos años), por esta vez, y mañana pasaré a recogerlo, pues no quisiera que, si despertara, interrumpiera nuestro fin de fiesta. Tú me entiendes, ¿verdad? ¡Cómo no, hijita!, con gusto lo cuidaré esta noche y felicítalo, pues Manuel (30 años) es un buen hombre, un buen esposo y un buen padre. Fin de la conversación. 2º.-Por la tarde de un sábado, ocurre la llegada a casa de los padres de una pareja con su hijo de cinco años: Pásenle, ¡hola, Pablito! Hijo, ¿a qué debemos la visita? Sara (esposa): Aquí está nuestro hijo, su esposa y mi nietecito. Baja para reunirnos con ellos. Dime, pues: Fíjate, papá, mamá, nos ganamos un tiempo compartido de tres parejas en un condominio de Vallarta y les pedimos que nos cuiden a Pablito. ¿Y por cuánto tiempo? Por una semana, mamá. ¿Por una semana? ¡Válgame Dios! No, mujer, los muchachos no han podido salir de vacaciones en los últimos tres años, yo te ayudaré en lo que pueda. Bueno, está bien, qué le vamos a hacer. Aquí están sus cosas, y si gastan en algo para él, lo ponen y al fin de mes se los reintegro. 3º.-Jueves a las 11 de la mañana; llegada a la casa de la madre muy agitada:
Mamá me voy a separar de Jorge; anoche llegó con algunas copas, después de estar con sus amigotes jugando dominó; me quiso tomar y yo me resistí, lo intentó hacer por la fuerza y lo aventé de la cama. Discutimos hasta las cuatro de la madrugada y tomé la decisión de separarnos, te he dicho muchas veces que no aguanto su olor apestoso, que adquiere en la horneada de pan; suda mucho, y aunque se baña, no se lo puede quitar. No quiere cambiar de trabajo porque le gusta, le pagan bien y está con sus amigos del dominó: pues que siga con los tres, yo me voy a quedar con el departamento y con Clarita Beatriz (hija de seis años).
Ese es el problema, pues en el trabajo que conseguí, de 9 a 17 hrs, puedo llevarla a la escuela a las 8.00, y tú la recogerás a la 1 de la tarde. Y yo pasaré por ella después de las cinco. Pero hija, llevo a tu papa al diálisis y ya no aguanta la canula y se la tienen que cambiar de lugar. Compréndeme, mamá, será hasta cambiarla a una escuela con transporte, para llevártela a la casa y no tengas que ir por ella. Además, tiene que ser de 1 a 1:15, pues la pasarían a guardería, con pago de $20 por hora o fracción, y en efectivo. Después de esos relatos, viene la pregunta: ¿qué es un abuelo (a)? Respuestas de alumnos de 2º grado, de 8 años: 1ª.-Son una señora y un señor que, como no tienen niños propios, les gustan mucho los demás. 2º.-Todo mundo debe buscarse unos abuelos, son personas grandes que están contentas de estar con nosotros. 3º.-Algunos abuelos tienen papás; esos si son bien viejitos; la mamá de mi abuelita se quita las encías y los dientes a la misma vez. 4º.-Nos responden a preguntas: ¿Por qué los perros persiguen a los gatos? 5º.-Nos repiten el mismo cuento varias veces y les encanta leernos historias. 6º.-Son tan viejitos, que no deben correr. Pero aun hay más. Es cuanto.
baldovinos @uaem.mx
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