Diario de Morelos
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Teodolito: Crónicas Urbanas de Cuauhnáhuac...

Por haber trabajado y ayudado a la república (denominación dada al conglomerado de los bautizados) y a la construcción de la iglesia (catedral de Cuernavaca) la monarquía española, premia con el título de “principales” a los soldados Gaspar de San Martín y Felipe Martínez, concediéndoles también predios importantes dentro del primer cuadro de Cuauhnáhuac. De tal forma se constituyen como los propietarios originales de Teliuhcan, porción de terreno de aproximadamente 108,168 metros cuadrados, que iniciaba en el callejón de Xochitongo hoy calle Santos Degollado y finiquitaba más allá de la 3ª calle de Tepoxpoxa hoy calle de Abasolo rebasando incluso hasta la calle de Motilinia, entre los barrios y las capillas de San Pedro donde hoy está el cine Morelos, Santa Cruz de Cohualcalco en la esquina noroeste de catedral y San Francisco en la calle de Galeana donde todavía existe la antigua ermita. Transcurre el tiempo y en 1780 don José de la Borda le compra a los herederos de los hispanos referidos, la superficie donde construye el hermoso jardín botánico con sus maravillosos estanques y el cura de Cuauhnáhuac don Salvador Cedillo adquiere en 1805, de los mismos propietarios el terreno de 1,680 metros cuadrados donde edifica su casa que habita hasta 1883, fecha en que el gobernador del estado Jesús H. Preciado, enajena el inmueble para designarlo sede del Palacio de Gobierno, debido a que el palacio de Cortés, donde originalmente se instaló el Poder Ejecutivo, era propiedad del municipio de Cuernavaca. En ése conjunto arquitectónico de características coloniales, patrimonio histórico de Cuauhnáhuac, por el simple hecho de haber sido testigo de muchos acontecimientos altamente significativos para ésta ciudad, se instaló en la planta baja el Congreso del Estado, el Tribunal Superior de Justicia, los juzgados Civil y Penal, secretarías de la administración gubernamental y evidentemente el despacho del gobernador, en tanto que en la planta alta había sido acondicionada la residencia del ejecutivo. En ése edificio debatieron legisladores de la talla de Cecilio A. Robelo, Manuel Necoechea, Francisco Azcárate, Francisco Muñoz Campusano, Eugenio J. Cañas y Alejandro Oliveros. En 1890 se instala por primera vez el Ayuntamiento de Cuauhnáhuac donde despacharon como alcaldes 53 presidentes municipales entre otros don Bernardino León y Vélez, don Bernabé L. de Elías, don Manuel Gándara Mendieta, Matías Polanco, Luis Sedano Montes, Eduardo Díaz Garcilazo, don Felipe Rivera Crespo, Valentín López González y Pepe Castillo Pombo. El arcado edificio, fue mudo testigo del movimiento revolucionario de 1910, y en el paredón de enfrente presenció la matanza de muchos zapatistas de manos de las fuerzas carrancistas, en aquella fracción de terreno donde años después se construyó un condominio que nunca se pudo arrancar la maldición de la masacre, permaneciendo vacio por largas temporadas. Por el viejo inmueble del ayuntamiento ¿cuánta historia y cuantos personajes han transitado por sus corredores, sus patios y sus oficinas? ¡Muchos! Manifestar que no tiene impresa la identidad de los cuernavaquenses, es un lamentable error. Parte del predio de Teliuhcán es adquirido por una familia de apellido Robles por lo que su nueva denominación se establece como “Rancho de Robles” y al cabo de los años, se construye allí una zona residencial de lujo “lejana” del centro de Cuauhnáhuac, con calles adoquinadas, banquetas con guarniciones perfiladas en cantera al igual que las bancas para descanso de los nuevos moradores. Aún recuerdo los faroles forjados en hierro con lámparas estilo colonial. El 23 de marzo de 1934 el gobernador Vicente Estrada Cajigal y el general Plutarco Elías Calles inauguraron el bellísimo edificio y el suntuoso campo de golf de Cuernavaca, construido sobre ésos terrenos. Alrededor del mismo, se empiezan a construir residencias notables, tanto por los personajes que las habitaban como por la belleza y estilo arquitectónico de los inmuebles y por ende se entretejen anécdotas, crónicas, historias, mitos y leyendas circunscritas a las fincas señaladas. Dada la bondad climática y la cercanía con la ciudad de México, políticos de alcurnia fincaron sus residencias en ésta ciudad aprovechando por supuesto el costo de la tierra y la alcahuetería de los gobernantes en turno. En el crucero por demás trascendente de la avenida Morelos y Motolinía, en el año de 1933, el ex presidente Plutarco Elías Calles construyó su mansión que denominó “Quinta Las Palmas” cultivando en sus jardines uvas de excelente calidad e instalando apiarios que le permitían disfrutar de la tan afamada miel de abeja de Cuauhnáhuac. De igual forma el también ex presidente Abelardo L. Rodríguez construye su casa frente a la de don Plutarco; El político Aarón Sáenz, Jefe del Departamento del Distrito Federal hace lo propio en la contra esquina oriente y el empresario Federico T. Lachica cierra el cuadro fincando su residencia en donde está el más grande pochote de Cuauhnáhuac, según relatan prestigiados cronistas del valle. De ahí que al inmueble se le empezara a identificar como “Casa de Lachica”, amén de la grande y gruesa barda sobre la cual destacan las pilastras cuadradas con remates piramidales, repellada en mescla y pintada con cal y nopal, reluciente de blancura, cuyo portal en arco de medio punto biselado con piedras talladas con delicadeza está cubierto con una techumbre de tejas de barro y gualdas de ayacahuite de la región. A los prados, llegan los rayos solares con dificultad por lo espeso del follaje de frondosos, centenarios y espesos árboles. Pero, ¿quién carajos fue éste hombre? Federico T. Lachica empieza su trayectoria empresarial llena de altibajos, cuando a la muerte de Rafael Alducin, fundador de Excélsior, le compra a su viuda en 1926 el memorable diario, quien 7 años después enfrenta serios problemas financieros y la empresa quiebra, y como consecuencia de esto el presidente Calles apoya a los trabajadores y se funda la cooperativa Excélsior en 1932. Años más tarde como consecuencia de un adeudo del general Obregón con empresas norteamericanas éste le vende a Lachica la maquinaria de la “Empacadora del Noroeste”, evidenciando la amistad que el empresario tenía con destacados políticos del momento. En 1929 don Federico, junto a un grupo de millonarios entre los que destaca el viejo Eugenio Garza Sada, funda la Confederación Patronal de la República Mexicana. En 1935 forma parte del consejo de accionistas del Banco de México, representando ni más ni menos a la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey. Y de lo más destacable del ilustre personaje mencionaré que corría el año de 1946 cuando bajo el patrocinio de la Asociación Mexicana de Cultura creada por un grupo de empresarios e intelectuales encabezados por don Federico T. Lachica, fue fundado el Instituto Tecnológico Autónomo de México, dicen algunos el Cambridge mexicano. Refiero también que es el responsable de la construcción del hotel Papagayo, donde hoy despacha el ayuntamiento citadino. En realidad no es por lo que Lachica hizo por Cuauhnáhuac, por lo que la casa trasciende como Patrimonio Histórico de la ciudad. Lachica si vivió y disfrutó de su casa; es un pulmón de Cuauhnáhuac; en algún momento se la prestó a Cantinflas en tanto éste compraba “La Gaia”; muchos eventos con personajes importantes se realizaron en su interior; muchas películas la utilizaron como locación y para muchos cuernavaquenses representa historia y crónica. Sobre la 2ª calle de Molino hoy Abasolo y sobre el predio que en 1930 perteneciera a don Jacinto Chilpan, se construye una hermosa casa con características coloniales, por la familia de un empresario de apellido Signoret, cuyo pórtico se significaba por un zaguán de madera tallada de color nogal, enmarcado por una cenefa de bisel realzado en cuya parte superior descansa una marquesina también realzada y encima de ésta a los lados, dos columnas simuladas de tabique traslapado, con detalle biselado enmarcando una ventanilla de hierro, sobre la que se destaca una trabecilla con un nicho socavado de medio punto rematado en la corona por una serie de ondulaciones imperiales de pretiles pecho paloma. Amplios jardines y árboles de gran tamaño y follaje complementan la majestuosidad de la residencia de terrazas y estancias techadas con gualdas y tejas y pisos de ladrillo rojo con detalles de cantera en todos sus puntos. La familia Signoret, vende la propiedad a la señora Carmela Azcárraga de Burillo, hermana del famoso “Tigre” Azcárraga, e hijos del fundador de la empresa Tele-sistema Mexicano hoy “Televisa”, don Emilio Azcárraga Vidaurreta. Aunque no se tiene referencia de hechos históricos o sucesos trascendentes, la finca “Casa de Campo” está considerada como Patrimonio Histórico de Cuernavaca, por pertenecer a ése conjunto de residencias que por su antigüedad forman parte de la crónica e historia de Cuauhnáhuac.