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Semblanzas de Morelos: Memo León

Hombre de empresa visionario, joven luchador incansable, continuador y engrandecedor  del trabajo de sus padres: Don Gumaro León y doña Josefina Flores, ambos comerciantes queridos por toda la comunidad, y quienes aportaron a Morelos el desarrollo en la venta del pollo y del huevo.  Guillermo León Flores nació el 25 de junio de 1947 en Cuernavaca. Estudió la primaria en la escuela “Benito Juárez”, la secundaria en la Federal #1, la preparatoria en la Uaem, y la licenciatura, en la Facultad de Contaduría de la UNAM. Comenzó a trabajar a los 12 años, ayudándole a su mamá a procesar los pollos que vendían. Recuerda que iniciaron en la calle de Zarco, vecindad que era de don Pedro Mallen. Nos dice que ahí vivían el profesor Antonio Pedroza y su esposa Lucha.
Un día que pasaron por el Pasaje Tajonar, Memo le dijo a su mamá que le comprara una camisa con el Escudo Nacional en la espalda. El precio era de 22 pesos, la señora Josefina lo llevó a su casa, le sacó una mesita en la puerta de la vecindad y se la llenó de naranjas, diciéndole: “Véndelas y te la vienes a comprar con lo que ganes”; y de ahí sacó para la primera camisa que pagó con su propio trabajo. Eso le abrió las puertas para llegar a ser un magnífico comerciante. Como premio, al final de la semana, sus papás lo llevaban a comer camarones a la calle Lerdo de Tejada, al lado del Banco Comercial Mexicano, la que ahora es una casa de cambio y que se encontraba junto a la peluquería que aún existe.
Su sueño era entrar a estudiar en la UNAM. Se fue a inscribir y se detuvo ante el edificio de la rectoría. ¿Y si mejor me regreso a mi trabajo seguro en Cuernavaca?, se preguntó. Pero venciendo el miedo, entró a la Facultad y se apuntó. Ahí, yendo y viniendo a Cuernavaca, terminó la carrera. Se casó con María Eugenia Encinas Elizarraras el 22 de mayo de 1971. Tienen 3 hijos: Guillermo, Claudia Eugenia y Sergio Alejandro.
En época de Echeverría, solicitó un préstamo en dólares para agrandar su negocio, pero el gerente se retrasó 24 horas en depositarlo en pesos. Ese mismo día se vino una devaluación, que hizo que Memo cancelara el mismo, salvándose de deber lo doble de lo que le iban a prestar.
Fue Presidente de la fundación “PRODUCE”, cuyo objetivo era la capacitación de los productores agropecuarios, la cual era autosuficiente para los gastos de la fundación; ha participado en el Club Rotario y actualmente es el Presidente Consultivo de Nacional Financiera.
En 1990, a su esposa y a él les fue heredado el Asilo de Ancianos “Las Palomas”. En este centro, junto a María Eugenia, han trabajado durante más de 23 años, haciendo un servicio social que pocos han logrado. En la actualidad se atiende y siguen viviendo en forma gratuita dentro del asilo un poco más de 30 personas de la tercera edad.
Su sueño era consolidar el trabajo y el renombre de sus padres, quienes se lo ganaron gracias a su arduo trabajo a través de los años entre la comunidad; además de que la actividad habitual de Memo era la comercialización.
Hace unos años hubo una epidemia de “Influenza Aviar”, cuando se presentó un promedio de 10 a 15 por ciento de mortalidad de pollos y falta de huevo, y como consecuencia, el precio del huevo, que era de 19 pesos el kilo, se disparó hasta 40, y algunas veces, a 50 pesos el kilo. Cuenta Memo que el consumo de huevo per cápita, aproximadamente, es de 25 kilos al año (Un kilo lleva de 25 a 26 huevos). “Además de elevar los precios, esto se usó para cubrir intereses políticos”.
Consiguió tener un negocio integrado de granjas avícolas, una fábrica de alimentos, un rastro, del que el gobernador Lauro Ortega Martínez fue garante del préstamo del Fondo Instituido en Relación a la Agricultura (FIRA). El rastro tuvo una duración de 25 años. También puso algunas incubadoras, para así poder atender a la clientela que cada vez crecía más. Esto le dio la pauta para crear una empresa en la que laboran más de 300 trabajadores, sucursales para la venta de pollo crudo y rosticerías; Las granjas en Yautepec, la siembra de sorgo, que es el ingrediente principal para los alimentos balanceados. Hoy en día están trabajando en la producción de pollos de “libre pastoreo”, y en el lapso de un año, espera llegar a tener, a través del libre pastoreo, un tipo de “Pollo Orgánico”, que no haya comido alimentos transgénicos o granos químicamente tratados. Ésta es una labor que no sólo va a revolucionar la producción avícola, sino la sana alimentación para el resto de los animales de corral en todo el país.
Hombre modesto, padre y esposo excepcional, de una honestidad a toda prueba, Don Guillermo León Flores es un ejemplo de altruismo y creatividad para todo el país.

rafaelbenabib@hotmail.com