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Semblanzas de Morelos: Don Alfredo Mendoza Pacheco

Uno de los primeros vidrieros de Cuernavaca y de los más renombrados de la segunda mitad del siglo XX, fue don Alfredo Mendoza Pacheco, con su famosa “Vidriería Mendoza”; constructor de casas y edificios para gente renombrada de la ciudad. Vidriero desde los catorce años de edad, dejó sus estudios al terminar la secundaria para convertirse en el responsable de su casa, ayudando a su madre y a sus cuatro hermanos menores. Comenzó a cargar los aparatos musicales de un cuarteto, el cual tocaba para ceremonias y fiestas en casas de políticos y de gente importante de la sociedad del Distrito Federal. Ahí estuvo tres años y se salió en busca de nuevos horizontes, los que encontró al interesarse en la construcción y en especial lo relacionado con los enormes vidrios y cristales que llegaban del exterior como gran novedad.
Alfredo Mendoza Pacheco nació el 11 de junio de 1916 en el Distrito Federal, en la calle Ecuador No. 111. A los 18 años entró a trabajar al Centro Vidriero de México el cual dirigía el señor Antonio Hernández, quien viendo que el joven Alfredo mostraba altas capacidades y deseos de aprender todo lo de vidriería, don Antonio le enseñó lo relacionado con el negocio y a petición del Alfredo, su patrón le ayudó a poner su propio negocio en la Ciudad de México, donde duró quince años, continuando con su sueño de usar su experiencia y llegar a poseer una gran vidriería.
En 1949 se fue a vivir a Cuernavaca y en 1950 abrió un local que se llamó “Vidriería Mendoza”, la cual llegó a tener un éxito inesperado, debido al auge de las nuevas construcciones que incluían el nuevo estilo de arquitectura en el uso de ventanales, puertas y espacios donde se aprovechara la claridad y amplitud de la construcción, por lo que se convirtió en la vidriería más importante del Estado y la más famosa de la ciudad. Cuando don Alfredo Mendoza abrió su negocio, la única vidriería establecida con anterioridad era la Vidriería León.
La construcción en Cuernavaca comenzó a tener un cambio importante. El turismo norteamericano se incrementó y con él la gente de edad ya retirada de sus actividades y encantada de vivir en el maravilloso clima de Cuernavaca, así como jubilados por el gobierno de Los Estados Unidos, al término de los conflictos armados en Europa y en el oriente asiático y así, encontraron en Cuernavaca un sitio donde establecerse, haciendo que la Vidriería Mendoza consiguiera gracias a su trabajo, el ser cumplido, honesto y ofrecer un trato personal, el negocio de don Alfredo Mendoza se convirtió en uno de los preferidos de ingenieros, arquitectos y de particulares, como la vidriería preferida de todo el Estado de Morelos.
En 1960 comenzó a edificar su propia casa y se interesó en el negocio de la construcción, comprando terrenos y vendiendo casas de muy buen gusto, que al usar sus propios vidrios, logró que las edificaciones fuesen más modernas y económicas.
Construyó el Edificio “El Barco” que se encuentra en la avenida Plan de Ayala, esquina con Popocatepetl, a un costado de la Escuela Fray Juan de Zumárraga. Los dueños le pusieron el nombre de El Barco, porque al estar en esquina, tiene el aspecto del frente de una nave.
En 1975, al no interesarle el trabajo de la vidriería a ninguno de sus hijos, debido a sus estudios y diversas actividades, don Alfredo cerró su negocio para seguir con la construcción de casas-habitación. Como parte de la indemnización a sus cuatro trabajadores, les entregó la vidriería, la cual siguieron trabajando con la misma razón social. Ellos fueron: Melesio, Misael, Miguel y Ricardo. Los nuevos dueños siguieron trabajando la vidriería por más de cinco años.
Don Alfredo continuó construyendo por siete años más, en las que edificó las casas del profesor José Hernández, dueño de la Universidad “Loyola”, al igual que la casa del profesor Pablo Rubén Villalobos, además de las casas que hizo para sus propios hijos.
Don Alfredo se casó en 1944 con doña Mercedes Orozco Garay y en segundas nupcias con doña Margarita Andrade, con quienes tuvo cinco hijos: Víctor, jugador profesional de futbol en el equipo América, Alicia, quien estudió y trabajó muchos años en la vidriería; se casó con José Castillo Pombo presidente municipal y miembro de una de las familias más honorables de Cuernavaca, el reconocido arquitecto José Luis Mendoza y sus otros dos hijos: Sandra y Alberto.
Don Alfredo Mendoza Pacheco, falleció el 17 de diciembre de 1982, a los 64 años de edad de un infarto al miocardio. Ha dejado un amoroso recuerdo a sus hijos, un imborrable ejemplo a la comunidad de Cuernavaca, de honestidad, trabajo y generosidad