La importante sección SOS ( Seguridad / Orientación / Servicio, de nuestro DDM, al servicio de la comunidad, nos reseña pormenorizadamente el acontecer de los hechos delictivos contra personas, familias y comunidades morelenses. Unos delitos son del orden común, cometidos por secuestradores, asaltantes a mano armada, homicidas o narcomenudistas. La ciudadanía confía en que las autoridades (federales, estatales y municipales; competentes, responsabilizadas y a cargo de la vigilancia y seguridad ciudadanas) tomen debida nota preventiva y ejecutiva para los efectos consiguientes. Destacando su presencia en los principales centros urbanos, suburbanos y periurbanos de: 1º.-Cuernavaca, Temixco, Jiutepec y Xochitepec; 2º.-Cuautla, V. de Ayala y Yecapixtla; 3º.-Jojutla, Tlatizapán y Zacatepec. Situación muy diferente confrontan el resto de los 836 pueblos y colonias estatales, cuyos pobladores viven relativamente aislados, muy desprotegidos, sujetos a resentir las amenazas delincuenciales en sus vidas y haciendas. Recientemente, a consecuencia de: 1º la falta de comida, 2º carencia de empleos permanentes y bien remunerados, 3º escasez en inversiones productivas, tanto del sector público federal/estatal, como del privado, se han estado propalando diferentes fenómenos contra el orden común y esporádicos. Dentro de un carácter enunciativo se mencionan: 1º A los taladores clandestinos, ilegales, que tumban árboles perennifolios de pinos, encinos, oyameles de los bosques de la Serranía del Ajusco, sacando los troncos de la madera por brechas y atajos apartados, y de preferencia por las noches. Los ayudantes municipales, comisariados y representantes de bienes comunales los toleran y actúan con cierto disimulo en la aplicación de las leyes agrarias y forestales en la materia. 2º A los que sacan tierra de primera calidad por su riqueza en materia orgánica, quienes las venden a los fraccionadores y constructores de las mansiones de la ciudad, para utilizarla en sus áreas jardinadas. 3º A los traficantes de terrenos comunales para lotificarlos y ofrecerlos a los jefes de familia, deseosos de construir su casa propia; ejemplo de los terrenos comunales aledaños a la carretera federal México-Cuernavaca, después del poblado de Tres Marías y del ramal Huitzilac-entronque carretea federal. 4º Existe otro grupo de pobladores de la Serrranía del Ajusco que practica el incendio de potreros y de agostaderos para limpiarlos de pastizales y vegetación arbustiva, y así tenerlos listos para sembrarlos de maíz de temporal, aprovechando las lluvias cíclicas del verano de cada año. PROPUESTAS: Es relativamente difícil, casi imposible, cambiar los usos y costumbres tradicionales, aferrados tenazmente por los pueblos; sobre todo por los campesinos envejecidos, de la tercer edad de 70 y más, quienes han soportado una vida de sacrificios, de carencias y de falta de oportunidades para mejorar progresivamente su humilde bienestar personal y de sus familiares. Estarían indicadas: 1º Promover una discusión a fondo para definir los derechos humanos campesinos. 2º Revisar y actualizar la legislación pertinente derivada del Artículo 27º constitucional: ley federal agraria, de aguas, forestal, de preservación del medio ambiente, de sanidad fitopecuaria, de organización de productores y demás. Posiblemente, reuniéndolas en un Código de Procedimientos Agrarios, tal y como se tiene en el Código Penal, en el de Procedimientos Mercantiles, entre otros. 3º Fortalecer las instituciones académicas de la investigación, ciencia y tecnologías agrarias, con especial énfasis al estudio del zapatismo, mediante sus paradigmas de tierra, libertad, reforma, justicia y ley. Tal vez sea un sueño pedirles a éstos de la “Nueva Visión” una miradita al campo y a los campesinos morelenses; pues están tan ocupados haciendo declaraciones: que vamos muy bien, que ya merito... En fin, la esperanza se pierde al último. Es cuanto.
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