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Razones Mayores: Inicia 2013

Inicia el año, y sin magia ni mucho menos, los asuntos pendientes siguen su curso; es innegable que las fiestas decembrinas y el convivio familiar logran distraer muchos de los grandes problemas sociales que aquejan a nuestra entidad, sin embargo, fue real la poca afluencia turística (no como en otros años), y si a esto le sumamos la psicosis auspiciada por la violencia y la falta de empleo, fueron éstos algunos aspectos que ni la navidad y el año nuevo lograron borrar de la mente de muchos morelenses.

El inicio de este 2013 no ha sido distinto a los últimos 4 meses; el actor principal de la arena política es el Gobernador Graco Ramírez, quien habla y se escucha tanto estatalmente partiendo la rosca, como nacionalmente, en “Las mangas del chaleco”.

Quienes tristemente han brillado por su ausencia a nivel nacional son los temas de Morelos en el Congreso de la Unión; nuestros diputados federales y senadores simplemente hacen como que en su entidad nada pasa, y sin menospreciar la función que cada una y uno de ellos tiene en su grupo parlamentario, lo cierto es que no se ha visto en la máxima tribuna del país tema alguno que defienda los intereses de los ciudadanos morelenses; como si en el estado no hubiera necesidad de cambiar nuestra imagen hacia el exterior o demandar del gobierno estatal claridad en sus políticas públicas. Deja muchas dudas ese silencio, en ocasiones hasta obsequioso.

De los secretarios del gobierno de la “Nueva Visión”, tampoco hay mucho que añadir; pocas son las personas que de memoria podrían decir los nombres y apellidos de quienes forman el equipo del Gobernador Ramírez: quien centra toda la atención de los medios y da respuesta del acontecer diario es el propio mandatario, y no se condena el estilo, sin embargo, lo que puede desprenderse de esto es tan sólo un estilo de gobernar para algunos bueno y para otros no, pero lo cierto es que se ve a los secretarios con un bajo perfil, con poco reconocimiento social, y por ende, lejanos al contacto con la ciudadanía, que para estos menesteres significa mucho.

Este mes vence el plazo para que el Gobernador presente el Plan Estatal de Desarrollo, según lo marca nuestra Constitución; será determinante que ya hayan avanzado no sólo la integración del documento a presentar, sino también en los acuerdos con los diputados locales para que su revisión y observaciones vayan acordes con lo elaborado por los funcionarios y el Gobernador. La fecha fatal para su aprobación es el mes de marzo, como lo establece la Ley Estatal de Planeación. Esperemos que el ejercicio de los foros de consulta (no todas las secretarías los organizaron), intercambio secretarial y cabildeo legislativo sean reflejo de una planeación realista que permita orientar al estado a un escenario donde obtengamos mayor identidad en el ámbito nacional, y no quede simplemente en un cumplimiento constitucional de buenas intenciones.

Existe en el tintero una infinidad de temas añejos y nuevos, que el Gobierno del Estado debe poner mayor énfasis para su solución; el exceso de confianza puede ser el mayor vicio en su solución, ya que, para efectos prácticos, ningún conflicto social en Morelos puede darse por terminado hasta no ver los resultados, dígase una carretera, una hidroeléctrica, una agroindustria, etc. La experiencia de otros gobernadores habla por sí sola: cacarear el huevo antes de ponerlo no siempre da como resultado el pollo de por medio.

El gobierno de la “Nueva Visión” tiene la responsabilidad y una oportunidad histórica de reordenar Morelos, pero no son las cerrazones, la negación automática, las peleas internas y la creación de grupos “elite” una forma óptima de enfrentar los grandes retos y expectativas que ha generado en la sociedad. Que venga un buen año para Morelos, lo necesitamos.