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Que ahora sí

Pues…que no fue complicidad… Que no se dieron cuenta… Que se les decía que tenían que aprobar las solicitudes de préstamo… Que Arizmendi –coordinador de la bancada mayoritaria en ese entonces, es decir la priista– apremió a que se aprobara el préstamo (el primero, el de 600 millones solicitados al Banco del Bajío)… Que –el Congreso– no era la instancia que debía cuidar esos dineros… Que ante la Comisión de Hacienda del Congreso se solicitó se hiciera una auditoría, pero se venía diciendo que era una deuda manejable…
Así, con esas frases a manera de disculpa por no haber actuado como debieron hacerlo en el momento, un año después de que el responsable abandonara la alcaldía de Cuernavaca dejando la administración más cuestiona y corrupta de la historia, por el desaseo con que se manejó, por los préstamos que llevaron una deuda de 36 a más de mil 300 millones de pesos, porque pese a los señalamientos el responsable sigue irresponsablemente tranquilo y hasta carcajeándose de quienes lo señalan, ahora, sólo ahora los diputados federales claman exigiendo cuentas claras y también por llevar a juicio al ex alcalde Manuel Martínez Garrigós.
Eso fue lo que les dijo a Gina Batista y a Pablo Rubén Villalobos Adán en entrevista radiofónica de ayer, el diputado federal Luis Miguel Ramírez Romero, quien en el trienio pasado formó parte del Congreso local y por lo mismo pudo darse, es más debió darse cuenta de qué era lo que estaba ocurriendo en el ayuntamiento de Cuernavaca, porque es de suponerse que por ahí pasaron las aprobaciones o no, para solicitar los préstamos millonarios –con todo y comisiones millonarias– que hacía Manuel Martínez Garrigós y que empezaron con los famosos 600 millones y siguieron con otros más –cerca de 800 millones de pesos– para redondear esa cifra que ahora resulta tan desproporcionada que llama la atención de tirios y troyanos y que es comentario a nivel nacional especialmente porque nada justifica todo ese dinero solicitado por el ex alcalde Martínez Garrigós… Y es que nada justifica todo ese dineral, porque no hay obra, porque no sólo las calles están horadadas, porque el servicio de la basura es un asco, y porque la penumbra hace presa de la ciudad por el chanchullo hecho con lo de las luminarias que si se iban a comprar, que no, mejor a arrendar, y que finalmente son uno de los tantos bisness que se hicieron con dineros públicos y con la complicidad de los integrantes del cabildo, del Congreso y si nos atenemos a lo dicho por el ex alcalde, por el propio ex gobernador Marco Antonio Adame, quien supuestamente también avaló los préstamos.
Lo que ha venido publicando el Diario una y otra vez sobre las fechorías de Manuel Martínez Garrigós se está reconociendo en todo el país y ya llegó a discutirse en la más alta tribuna de la nación… Hoy se están pidiendo “cuentas claras” en esa administración a decir lo menos desaseada en la que se realizaban contratos fantasmas con personajes sacados de la manga, que perpetró un dispendio con esos préstamos que hoy ponen al municipio en entredicho porque no se sabe de dónde pagar, que está enfrentando demandas millonarias por haberse lanzado a hacer negocios con la basura, con las luminarias, con proyectos antisociales como el que un principio quiso realizar del segundo piso sobre Plan de Ayala –para el que se pidió el primer préstamo de 600 millones— que sólo obedecían a uno de sus caprichos, que hizo contratos sobrevaluados para lo que finalmente llegó a construir– y es su obra “cumbre”— es decir la del paso a desnivel que encerró entre pilotes y cemento la estatua ecuestre de Emiliano Zapata… Manuel Martínez Garrigós el mismo que no paró en publicitarse a lo largo de esos dos años que fungió como alcalde en su sueño guajiro de llegar a la gubernatura y, por si no bastara, está inmiscuido en asuntos tan desagradables como el que le hayan echado mano a las cuotas aportadas por los empleados del ayuntamiento de Cuernavaca al Instituto de Crédito y que resulta que les han sido robadas, o por lo menos también se las desaparecieron…
 Ahora, a un año de que Martínez Garrigós se fuera en pos de su aventura por gobernar Morelos, después de su fracaso en ese intento, cuando como premio a quién sabe cuáles lealtades para con su partido el PRI, le dieron no sólo el liderazgo de ese partido en Morelos, sino la diputación plurinominal y el fuero con el que puede escudarse ante tanta falta de responsabilidad, los panistas encabezados por el diputado federal Luis Miguel Ramírez Romero van en pos del autor de las fechorías y pretenden “cuentas claras”…
¿Qué debemos suponer a estas alturas, que la falta de luminarias hicieron que nadie viera todo ese desaseo señalado repetidamente no sólo en los medios, sino por mucha de la gente, entre otras las que salían despedidas, o de motu proprio del ayuntamiento durante los dos años de la administración de Manuel Martínez Garrigós? ¿Acaso será cierta la especie de que la aceitada en el Cabildo del Ayuntamiento y en el propio Congreso era pareja y que por lo tanto todos tienen cola que les pisen?
Jorge Morales Barud se sacó el tigre en la rifa. Seguramente sacará adelante el problema financiero de Cuernavaca. ¿Pero a qué costo? Basura en las calles intransitables por la cantidad de baches, zanjas y pozos, oscuridad permisiva de la delincuencia. Los mercados de abasto de la ciudad, inseguros, imprácticos y con sus comerciantes molestos por las promesas incumplidas del ex alcalde. Burócratas descontentos y robados. Demandas multimillonarias –la más grande es la de PASA que llega a cifras impresionantes—. El alcalde Morales Barud tendrá que decidir entre prestar servicios públicos medianamente decentes o pagar la enorme deuda que la ciudad hereda de las transas del muchachito ambicioso que pretendió ser gobernador con base en la compra de voluntades políticas.
Con la actitud asumida por el diputado Luis Miguel Ramírez Romero el panismo morelense está reclamando justicia: es decir que paguen quienes cometieron todos los ilícitos que tienen hundido al municipio de Cuernavaca, no sólo en su peor crisis financiera, sino en su peor momento. Los tiempos posteriores al pillaje… Hasta el sábado.
 
nadiapiemonte@gmail.com


NADIA, excelente columna y falta todavía mas por decir del mozalbete de GARRIGÓS, pero es un tema interminable, es tan terrible que ni el propio gobernador le puede dar salida o solución inmediata a todas ellas. Como siempre atinada y certera, gracias y hasta la próxima.