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Palacio de Cortés

CIERTO QUE concentrar el mando policiaco de Morelos en una persona conlleva el riesgo de abuso, pero mantenerlo dividido en 33 titulares como hasta ahora, está más que probado que arroja pésimos resultados.

Éste que parece el argumento más coherente de oposición al proyecto de policía única tiene un alto grado de especulación y rechaza por sí la probabilidad de que funcione o, al menos, resulte mejor que el modelo actual.

Ahora que, ya metidos en el plano de la especulación, quienes se oponen a probar el mando único policial, más bien parecen interesados en que la maña se beneficie de la descoordinación entre municipales y estatales.

DE PESO y de pesos es el problema que genera la falta de eficiencia en la Auditoría Superior de Fiscalización (ASF) para detectar y ajusticiar a los funcionarios municipales que  saquean las arcas de los ayuntamientos.

Es buena la intención de los panistas para lograr lo citado líneas arriba, sin embargo, primero ellos y los de otros partidos tendrán que  renunciar al mangoneo político que hacen de la ASF para proteger a sus correligionarios.

Y otra condición es que aprueben más recursos para la Auditoría, porque con la calidad y cantidad de personal que ésta tiene, no les alcanza sino para revisar apenas un porcentaje mínimo de las cuentas municipales.

A LA sombra del mundanal de amparos que están solicitando empleados del magisterio contra la Reforma Educativa, se cuela la probabilidad de que directores, profesores y padres sigan abusando.

El viejo anhelo de acabar con las cuotas “voluntarias a fuerza” para la inscripción de alumnos está a punto de irse al caño al preverse la opción de que en cada escuela se trabaje en algo así como “autogenerados”.

Es decir, los directores, profesores y jefes “mafilia” podrán sacarle la lana a los padres casi a la menor provocación, supuestamente para materiales y arreglos para las escuelas, todo con etiqueta de legal.

SÓLO A manera de sugerencia para amarrar los planes de austeridad que tanto cacarean los gobiernos estatal y municipales de Morelos, les vendría muy bien voltear hacia el abuso en el uso de vehículos oficiales.

Entre la depreciación de las unidades y los gastos de gasolina en horarios y días que no se usan para fines oficiales se registra una sangría para el erario. Hay casos, incluso, de choques de madrugada al calor del alcohol.

opinion@diariodemorelos.com
Twitter: @ezapata19