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Palacio de Cortés

AL MARGEN de la politización de los asuntos de seguridad pública, hacia la última semana de enero y arranque de febrero se ven venir acciones para contener éste que sin duda es el principal problema estatal.

La proximidad del envío de ministraciones federales abre la puerta a la aplicación de programas que en el último trimestre de 2012 se quedaron volando, sencillamente porque el anterior gobierno quemó el presupuesto.

La consolidación del Consejo Estatal de Seguridad Pública, el avance en el plan de convenios para el Mando Único policial y la afinación del plan de instalación de videocámaras de vigilancia pintan para punto de inflexión.

ROMA NO se hizo en un día, parafraseaba ayer el jefe del Ejecutivo sobre la consolidación de las tareas anunciadas desde campaña, y que hoy son reclamadas airadamente por sus detractores, incluso de su partido político.

A las exigencias de seguridad de gente como el senador perredista Fidel Demédicis, se confirma la respuesta del mandatario estatal: en casos como el de Amacuzac, deberá declarar incluso el legislador federal.

En cuanto a los dos-tres diputados locales priistas que se desgarran las vestiduras porque ya se enteraron que hay inseguridad en Morelos, valdría sopesar qué tanta calidad moral tienen para ver hoy la paja en el ojo ajeno.

TRES “NO” marcaron ayer la respuesta de Graco Ramírez sobre el señalamiento de intervención en sobornos de la empresa Walmart a funcionarios mexicanos para poner tiendas hasta casi al pie de las pirámides.

Contrario al acusador correo electrónico motivo de “trend topic” en redes sociales, el Gobernador dijo que no era legislador en 2003-2005, que no se reunió con gente de Walmart, que no fue negociador de AMLO...

Aparentemente, tampoco New York Times habría publicado esa información, ni sería expresión de legisladores estadounidenses; entonces, pinta para otro asunto distractor de lo que merece mayor atención en Morelos.

POR CIERTO, hablando de grandes tiendas que amenazan la ecología estatal, ahí tienen la preocupación de ambientalistas por la probable construcción de una megatienda en rumbos de Acapantinzgo… Eso sí cala.

Si, como denuncia el vecindario, en Campo Sotelo de Temixco también se autorizó la construcción de otra tiendota, pasando por encima de un gran número de especies arbóreas, se habrá de ver quién les dio luz verde.

opinion@diariodemorelos.com
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