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Palacio de Cortés

ALGO EXTRAÑO sucedió en los últimos días, que los diputados, incluso los de izquierda, dieron visto bueno a la instalación de parquímetros en Cuautla, cuando la tendencia había sido contraria, incluso para el pueblo.

Sucede que el presidente municipal electo, Jesús González Otero, había manifestado su desacuerdo en que el alcalde en funciones, Luis Felipe Güemes, le heredara el compromiso del contrato con particulares.

Pero, inesperadamente, de pronto el próximo mandatario municipal ya no dijo ni pío, ni los legisladores sostuvieron su postura de evitar la concesión del negocio, que pintaba para mejor beneficio para la comuna.

DESDE EL mismo Congreso, pero en tema orientado a Cuernavaca, la diputada Teresa Domínguez puso el dedo en la llaga, aunque no muy a fondo en el tema del nuevo crédito disfrazado de “renegociación”.

Por si faltaba decir, con el visto bueno para que el edil Rogelio Sánchez Gatica reciba 100 millones de pesos más, no sólo crece la deuda del gobierno, sino que abre la puerta a un nuevo pellizco al dinero público.

Se supone que con el recurso nuevo se pagará a bancos, mismos que permitirán quitar candados a cuentas del ayuntamiento, y entonces no sólo se pagará a los trabajadores, sino que saldrán beneficiados otros amigos del gobierno.

Y MIENTRAS el Ejecutivo estatal porfió para aliviar la crisis financiera del gobierno de Cuernavaca, el procedimiento no pudo repetirse en el Ayuntamiento de Jiutepec, y no por falta de intención de una de las partes.

Confiado en que el senador Rabindranath Salazar lo cubrirá de todo mal, el alcalde Miguel Ángel Rabadán como que quiso pero no pidió el favor al gobernador Graco Ramírez; montó en soberbia y sacrificó al pueblo.

En este juego político, el auditor superior Luis Manuel “El Chueco” González es peón clave, pues debe el puesto y más a “Rabín” Salazar; el mismo cuyas maniobras cuando alcalde siguen en el último de los cajones.

SERÁ MAÑANA día clave para la redefinición de cómo se moverán los dineros públicos durante 2013, cuando los diputados presenten sus mejores argumentos para la aprobación, aunque no se descarta jornada larga.

Al final no se prevé algo fuera de lo tradicional: los diputados de la chiquillada poniendo trabas en busca de algún beneficio, las cuales, en estas horas de miércoles, deberán estar siendo limadas y… todos a
esperar Navidad y Año Nuevo.