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Palacio de Cortés

SE VA el Instituto de Vivienda del Estado de Morelos (Invimor) en el proyecto de gobierno de Graco Ramírez Garrido, porque “no ha cumplido con su objetivo de propiciar el desarrollo de la vivienda de interés social”.

Al menos así se registra en la exposición de motivos que el Ejecutivo envió al Legislativo para el paquete económico 2013, donde no se le ha considerado en las transferencias presupuestales, y será un ahorro.

Los objetivos primarios de ése que se convirtió en elefantito blanco, sin embargo, no quedarán a la deriva, sino que serán direccionados a las dependencias estatales encargadas del desarrollo urbano y social. Abur.

OTRA LÍNEA que toma forma para el ahorro de recursos y acotar el riesgo de corrupción en el gobierno estatal a partir del próximo año es mediante la creación de la Unidad de Adquisición de Bienes y Servicios.

Puesto de otra forma: se reducirá la probabilidad de que funcionarios de diversas áreas entreguen contratos con el conocido cobro-porcentaje; o sea, se recortarán uñas y la adquisición deberá mejorar.

NO HAY peor ciego que el que no quiere ver, dice la sabiduría popular, y el director de policía de Temixco anda fallo de la vista o hace que la virgen le habla cuando declara que en su tierra bajó 60% el índice delictivo.

De cierto, el crimen le está dando hasta por debajo de la lengua a la comunidad en Lomas de Carril, Azteca, Presidentes, Alta Palmira, Pueblo Viejo…, pero el jefe Ángel Cortés echa valor e inventa un mundo feliz.

Cortés dice que baja el crimen, y su secretario de Gobierno, Salvador Gutiérrez, reconoce: “Entendemos que en ocasiones se requiere de más policías, pero obviamente no se puede hacer completamente”.

MÁS QUE palabras alegres, Morelos requiere hechos en las áreas de mayor necesidad social, como son seguridad, salud, educación…, y es ahí donde el proyecto de presupuesto 2013 hace albergar esperanzas.

Lo interesante es que el paquete económico para el año próximo no tiene a la seguridad con el mayor gasto, sino al sector educativo, para el que se gestionan 7 mil 300 millones de pesos, y seguridad va por mil millones.

Es decir, el plan para abatir la inseguridad tiene énfasis en la fase preventiva desde el sector educativo, acorde al anuncio del Ejecutivo de retirar a la juventud de la calle y ubicarla en el salón y el trabajo comunitario.