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Palacio de Cortés

MIENTRAS EL alcalde Nereo Bandera & equipo llenan maletas para gozar de las mieles del post gobierno, colonos del fraccionamiento Burgos se enfrentan por el añejo conflicto de rejas y controles de vigilancia.

Ayer, el gobierno de Temixco mandó ¡policías! para una consulta ciudadana sobre la pertinencia de ese mecanismo de autoseguridad, pisoteando su obligación de brindar el servicio y sin dejarle a los vecinos la obligación.

Se dio un ligero zipizape, porque en el abuso de la buena intención de cuidar sus personas y bienes, se cobran tarifas y se hostiga a quienes no aceptan pagar el “derecho de piso”, mientras la autoridad hace el vacío.

EN OTRO punto no lejano, en el fraccionamiento Brisas, la misma práctica también confronta al vecindario, ahí sin la más mínima atención del alcalde temixquense Bandera Zavaleta y otros funcionarios omisos en su deber.

Ahí, resulta curioso que a los colonos que no pagan el “derecho de piso” les bloquean el acceso, con la complacencia de la presidencia municipal al bofetón que se propina al derecho de tránsito consagrado en la Constitución.

Por el contrario, a quienes no residen ahí pero que por alguna razón tienen que acudir, les exigen su identificación y les abren la “pluma” para deambular donde les plazca, porque prácticamente no hay seguridad interior.

SOBRE LA problemática de bloqueo de calles vecinales tan común en Temixco como en Cuernavaca y otros municipios, le toca poner orden a la nueva titular de Seguridad Privada estatal, dependiente de Seguridad Pública.

A saber, consciente de la problemática vecinal, la nueva directora general está haciendo recorridos aleatorios por colonias donde han surgido quejas contra los abusos de los retenes parapoliciacos, y va por más.

La norma y responsabilidad directa de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, vía su Dirección de Seguridad Privada, es evitar que no operen en la entidad grupos de seguridad sin autorización ni respeto a las leyes.

EN EL sensible terreno de la sustitución de seguridad pública por privada que están haciendo algunas empresas, también se ha vuelto urgente la verificación de cuántas y qué empresas tienen la debida autorización.

Más aún, será menester le evaluación precisa de los trabajadores que repentinamente son vestidos de vigilantes, sin que se conozca su identidad, antecedentes, habilidades y otros factores para hacer esa chamba. Veremos.

 

  • opinion@diariodemorelos.com
  • Twitter: @ezapata19

No me parece justo que estos vecinos ricachones esten gozando de sus influencias y cierren calles así por que sí, las calles son detodos y por lo consiguiente todos tenemos derecho a ciruclar por donde querramos.