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Palacio de Cortés

TEJIDO FINO, el practicado por el Ejecutivo estatal en el áspero tema de los hilachos financieros de Cuernavaca, porque destiñe suspicacias sobre colores partidistas, pero no tapa a los que desgarraron el erario.
 
Tampoco compromete el presupuesto estatal, porque los $50 millones dados al gobierno capitalino no son de regalo, y, mejor aún, se evidencia oficio político al lograr que los bancos acreedores aflojen la soga.
 
Natural que el alcalde Sánchez Gatica haya dicho al gobernador Graco Ramírez: “Sin este apoyo (…), verdaderamente hubiera sido un caos”. A cuidar el dinero, no vaya a ser que se la vuelva a hacer “El Señor 20%”.
 
FUE CORTÉS pero impreciso el alcalde Rogelio, al decir al gobernador Graco que sin su apoyo habría sido un caos, porque eso ya tiene varios meses presente; lo indica el Índice de Viabilidad Financiera Municipal.
 
En su reporte 2012, la consultora financiera Aregional ubicó a la capital morelense entre las 11 del país peor calificadas, tras un análisis en 13 variables como ingresos propios, gasto administrativo, ahorro y deuda.
 
Se entiende que en 2010 hay un detonador que pone a Cuernavaca en el grupo de menos de 63 puntos, con los gobiernos más frágiles como Tepic, San Luis Potosí, Chetumal, Ensenada, Aguascalientes y La Paz.
 
POR SI faltaran evidencias de la crisis en la que está sumido el gobierno de Cuernavaca, ahí está como botón de muestra el dictamen negativo que le dio la Auditoría Superior de la Federación al ejercicio 2010.
 
Del subsidio federal para seguridad pública, tan sólo, se reportó que Cuernavaca no cumplió con las disposiciones normativas: “873.9 miles de pesos por falta de reintegro de intereses y penalizaciones…
 
“221.1 miles de pesos de equipo no localizado, (…) errores en los precios unitarios autorizados que generaron pagos en exceso por 459.0 miles de pesos, (…) conceptos pagados que no se encontraron en obra por 350.0 miles de pesos”.
 
COMO COROLARIO, el responsable de la mayor parte de lo citado líneas arriba es Manuel Martínez Garrigós, en su calidad de presidente municipal del noviembre de 2009 al 30 de noviembre del año pasado.
 
Cosas de la política gitana y de la pasmosa justicia, este personaje hoy es premiado con un salario pagado con impuestos locales, estatales y federales como diputado local y presidente de la Comisión de Grupos Indígenas.