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Palacio de Cortés

NADA QUE deba quitarle el sueño, pero sin duda los últimos días del gobierno de Temixco no han sido ni serán de amaranto en miel para el edil Nereo Bandera. ¿Le darán ganas de un tercer periodo en la alcaldía?

 

Aparte de la versión, el martes, de que policías le querían echar el guante, sobran causas por las que podría fincársele responsabilidad: contratos a empresas "fantasmas", juicios de vecinos, deudas bancarias…

 

Por cierto, si la ley no fuera tan laxa en la rendición de cuentas de las autoridades, quién sabe qué saldría sobre el permiso de construcción de una megatienda en Campo Sotelo, o los de las casas palomar de Geo.

 

A FALTA de cabeza en su obligación en materia de seguridad, más de dos gobiernos estatales y municipales dejaron que proliferaran las rejas, casetas y cuerpos privados de vigilancia, y esto genera conflicto social.

Lo mismo en Burgos que en Vista Hermosa, Palmira, Brisas y muchas otras colonias, los vecinos temen engrosar la estadística del delito, y recurren al enrejado, acaso como fase previa a armarse hasta los dientes.

Se entiende, pero en medio de ese río revuelto no faltan los vecinos vivales que toman como pretexto la omisión de la autoridad para dar el servicio abusando en el cobro de cuotas, o sea, otro “derecho de piso”.

COMO DE remate por fin de temporada, las autoridades de gobiernos municipales como los de Jiutepec, Zapata y Cuautla le encontraron la forma de allegarse dineros con el remate de casas de morosos de predial.

Es de ley que aquellos dueños de propiedades que no pagan los impuestos pueden ser requeridos y, si no responden, poner a la venta las propiedades, pero el asunto se presta además para dos que tres privilegiados.

Por ejemplo, un departamentito con valor comercial de 350 mil pesos se lo puede agenciar hasta en 140 mil pesos alguna persona, pero no cualquiera, sino los que tienen el privilegio del proceso, algún familiar o amigo.

ES CURIOSA la postura del PAN estatal como institución, que al fin es manejada por personas: ensoberbecidos en tiempos de gobierno y, sobre todo, rumbo a la elección, se dieron el lujo de amenazar y echar a militantes.

Ahora, prácticamente hecho morusas, anda en busca de que 4 mil militantes le firmen amor, y unos 14 mil le digan que les simpatiza. Los llaman para hacer un nuevo PAN, pero no aclaran de quién son las manos que lo amasan.