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Palacio de Cortés

LO MISMO en el PAN que en el PRI, la disputa de sus principales figuras se vuelve sórdida para agarrar los pocos enchufes que quedan del erario, luego del sopetón sufrido el reciente 1 de julio por voto popular.
 
Entre los azules, la dirigencia estatal no cambia con Adrián Rivera Pérez moviendo los hilos que dan movimiento a Norma Alicia Popoca, como líder de papel y puesta para “el que parte, comparte, y se lleva…”.
 
Por la tajada menor, la municipal de Cuernavaca, están en lucha Laura Hernández, Héctor Guerrero y, otra vez, Óscar Cano Mondragón, que busca romper la hegemonía de los iluminados del PAN. A ver si lo dejan.
 
EN EL rumbo del PRI, con etiqueta estatal de oposición al igual que el PAN, se espera la generosidad de la batuta nacional en mano de Enrique Peña Nieto… aunque sea con un hueso chico, no muy grande.
 
¿Cuántos suspirantes de hueso hay y cuántas delegaciones federales en Morelos? O, lo que es lo mismo, ¿Alcanzarán la Sedesol, Trabajo, Semarnat, IMSS, ISSSTE… para todos los damnificados por su dirigencia?
 
Más aún, ¿todas y cada una de las delegaciones tienen que ser y serán para los tricolores que con Manuel Martínez Garrigós como líder estatal no le rindieron buenas cuentas a Peña Nieto en la elección del 1 de julio?
 
¿Y LA chiquillada? Bueno, los partidos satélite, morralla o emergentes esperan su cuota tras la batalla electoral, aunque algunos como el del Movimiento Ciudadano empieza a desesperar porque no ve muy claro.
 
Es el caso de Luis Machuca, usufructuario estatal de lo que fue el Partido Convergencia, quien empieza a lanzar señales de desesperación encriptadas en la “twittósfera”, con destinatario en el gobierno estatal.
 
Machuca Nava es el mismo que un día negó a Graco, luego se arrimó a celebrar su ascenso y ahora luce inquieto, apenas con dos posiciones en el Congreso y no mucha presencia en el Ejecutivo y menos el Judicial.
 
POR LA misma línea se mueve la entelequia del Partido del Trabajo, donde una de los coordinadores estatales, Tania Valentina, le atiza de ladito a su “compañero” regidor capitalino, Rigoberto Lorence, y no le falta razón.
 
El PT metió tres diputados locales, ningún legislador federal, sostuvo su cuota de dos alcaldías y el bonche de prerrogativas, así como la destacada regiduría para la “compañera” dirigente. ¿Alguien va a Morena?
 
opinion@diariodemorelos.com
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