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Otra vez el mercado

A raíz de la última vez que se incendió el mercado “Adolfo López Mateos” de Cuernavaca, Manuel Martínez Garrigós, incumpliendo su promesa y buscando beneficios económicos para sí mismo y sus más allegados secuaces, desaprovechó la oportunidad política —como todas las que tuvo de servir a la comunidad—  que representaba renovar esa central de abasto… Sabiendo que no cumpliría, porque no le importaba, el alcalde más lamentable de la historia de Cuernavaca, Manuel Martínez Garrigós, hizo sin embargo todas las promesas, inclusive la de renovar las instalaciones del mercado con recursos que ya estaban en su poder, en las arcas del municipio. Ninguna promesa fue cumplida. Y dejó escapar una de las grandes oportunidades que se tuvieron para cambiar las condiciones de ese mercado, el más importante de Morelos.
Mercado cuyos locatarios y ambulantes, al igual que la población que acude a él, han vivido esa promesa de remodelación, de mejoría, de lo que fuera para evitar el caos en el que está sumido, cada tres años tres, cada seis años seis, y cada vez que ocurre algún percance de dimensiones mayores, se dice, se afirma, se asegura que, ahora sí, la renovación es un hecho…
No creo que haya habido gobernador o presidente municipal de Cuernavaca en campaña que no lo haya visitado —a veces, hasta en más de una ocasión— para congraciarse con los locatarios y abastecedores mayoristas que año con año aumentan, se apiñan, no sólo en las afueras, sino en los angostos pasillos de ese mercado caótico de múltiples escaleritas y escalones que comunican a los desniveles semitransitables del espacio donde se da el mayor comercio de Morelos. Tan lo han visitado las autoridades y tan han hecho promesas en campaña y en ocasiones hasta durante algún aniversario de ese mercado que persiste gracias al coraje de esos comerciantes que se apiñan en sus puestos entre los que aparecen los ambulantes confundidos con la clientela que trata de avanzar en esos estrechos y oscuros pasillos, que esas autoridades es probable que hasta hayan observado que el peligro para quienes ahí viven buena parte de su vida, así como para quienes acudimos a abastecernos, puede convertir ese espacio en una trampa mortal, en cualquier momento.
Con todo y esas visitas de las autoridades a esa ya precaria construcción lo único que le han hecho ha sido ponerle “curitas” para mantenerla en pie y no porque no fuera sólida su edificación —que eso sí, lo ha demostrado resistiendo todo, aún todas las mentiras y las falsas promesas de los políticos en el poder— sino porque el paso de los decenios, el tiempo y el uso, erosiona y corroe a la más sólida de las edificaciones, mucho más si fue construida bajo normas y corruptelas gubernamentales.
Si a esas vamos, aunado a las “curitas” el mercado “López Mateos” que ya es ancianito, como remedio a sus permanentes achaques, si acaso le han sido dadas unas cuantas aspirinas.
Finalmente, llegó el momento de tomar el toro por los cuernos, que diga el mercado, y tempranito en esta administración, tanto la estatal como la municipal, se hizo la propuesta de una “remodelación”, acompañada de una espléndida maqueta con un no menos reluciente mercado —así fuera en cartón— con sus vialidades, sus arbolitos, sus colores bellos que  mostraban una plaza reluciente, desde luego sin los “diablitos” y los cables de luz que conforman esa maraña que lo rodea y que ahora parece a propósito para mantener la construcción en pie… Se habló ahí mismo del costo de esa remodelación y ya sabían incluso, cuánto habría que invertirle y cómo aportaría cada quien su parte, el gobierno y el municipio.
Los líderes de locatarios y ambulantes —los que conforman esos miles de seres que se han incrustado en los pasillos del mercado— estuvieron de acuerdo, en principio, con la necesaria remodelación y reordenación del mercado, no sin antes discutir todas sus necesidades con las autoridades que les llevaron tan bonita maqueta cuyas fotos eran un primor.
Pero no pasó mucho tiempo, creo que ni dos semanas, para que los comerciantes del mercado más importante del estado de Morelos se opusieran a la realización de obras porque dicen que, hasta el momento, del proyecto no han visto más que la maqueta y no están enterados bien a bien de los cómos, porqués y cuándo del asunto. Y por supuesto, ese grupo de comerciantes inconformes, dicen temer a que se les caigan los negocios en tanto se hace la remodelación.
Por su parte Emilio Rosas, dirigente de la Unión de Comerciantes del ALM, a su vez comerciante dijo: “Hay gente que no ve más allá de lo que necesitamos. Nuestras instalaciones están deterioradas y con este proyecto podría dársele una nueva imagen (al mercado). Es respetable la opinión de quienes están en contra, pero son personas que siempre están a favor de nada y en contra de todo. Yo no quiero entrar en polémica. Respetamos su ideología, pero creo que pese a que es gente instruida, no alcanzan a entender que es necesario mejorar las condiciones del mercado donde trabajan”.
En tanto el síndico municipal, Fernando Martínez Cue, habló de algo más consistente y económico, como por ejemplo que el mercado debería pagarle al ayuntamiento cerca de 17 millones de pesos mensuales y, según aparece en libros, sólo se reciben 6 millones al mes: “Se tiene un rezago de años en los que se han dejado de percibir casi 100 millones de pesos”. Y añadió algo de lo que no se tiene la menor duda: “La merma se ha tenido por malos manejos”… ¿A poco? ¿También en el mercado “Adolfo López Mateos”? ¿Pues dónde no?
Como sea el destino del mercado vuelve a estar en veremos… Hasta el sábado.

nadiapiemonte@gmail.com


NADIA, no se puede negar que todo municipio o colonia tengan derecho a un MERCADO, pero de eso a una Central de Abasto hay una enorme diferencia.
Es muy cierto que el Mercado ALM siempre lo agarren los políticos como un estandarte de trabajo, pero hay que estar muy conscientes de que tanto ellos como los lideres comerciales utilizan el momento para intereses personales. Pregunto a nivel estatal ¿han visto hacia las verdaderas Centrales de Abasto, como las que conocemos principalmente la de Cuautla y la de Emiliano Zapata?.
No niego que el MERCADO ALM deba tener una remodelación y actualización de sus instalaciones para un mejor funcionamiento y/o servicio, pero no caigamos en el error de manejar el lugar como una Central para el abasto de todo el Estado de Morelos, por muy importante que este sea.
Solo para puntualizar NADIA, sabes la cantidad de infraestructura que se esta desperdiciando en el Municipio de Emiliano Zapata entre la Central de Abasto, el Hospital de Alta Especialidad para el Niño y Adolescente (HAENA) y el DIEZ comúnmente conocido como Ciudad de la Industria de la Confección?, te invito a que conozcas la magnitud a la que me refiero.
GRACIAS y hasta la próxima, ha y como dices en "hasta la cocina" SALUDOS.