Hoy, estamos agradecidos porque, hace 2012 años, una brillante estrella nos anunció el arribo de nuestro Salvador, Señor Jesucristo, quien llegó en un humilde pesebre, de la ciudad del medio oriente, Belén, Palestina. Fue arropado y colocado en el regazo de su virgen Madre María. Bajo el amparo de este hermoso dogma, fue creada la cristiandad, practicada por dos mil millones de pobladores del planeta occidental, celebrándose a partir de 424 d. C., año en que el emperador romano Constantino se convirtió al catolicismo. La fecha suele ser conmemorada mediante una serie de fiestas, que se realizan durante la segunda quincena del mes de diciembre de cada año, culminando con la cena de Navidad, a ser efectuada la noche del 24, como sigue: 1º.-Algunas cenas tienen lugar en elegantes restaurantes de superlujo, atendidas por comedidos y atentos capitanes o bien vestidos meseros. Las familias se sientan en confortables sillas o sillones, en mesas dispuestas para cuatro o más comensales; con cubiertos de plata, lujosas vajillas, que van recibiendo los platillos de un excelente menú. La cuenta puede llegar a ser de cuatro dígitos o más. 2º.-En hogares de clase media, la cena suele realizarse en un comedor con sillas arregladas para sentar a los abuelos, padres, hijos; tíos, sobrinos, primos y parientes de primer grado. El menú pudo ser ordenado de un servicio de cenas a domicilio, para el caso de familias que no se ocupan de prepararlos; o bien puede ser confeccionado por la señora de la casa desde la noche anterior o desde la madrugada: hornear el pavo, cocer las papas para preparar el puré, hacer la ensalada de Nochebuena con lechuga de oreja o romana, betabeles, pepinos, cebollitas, nueces peladas; colocando copas de vino tinto para los brindis de felicitación y buenos deseos; hay platitos para postres de flan, rebanadas de pasteles o helado de vainilla, chocolate o fresa. La conversación de sobremesa puede tener lugar pasando los comensales a la sala, acompañada de un licor de menta, amareto, anís o coñac. 3º.-En hogares de obreros, empleados de bajo sueldo, profesores de primaria, choferes de taxis, burócratas municipales, etc., el evento podría organizarse con pozole, tostadas, tamales, refrescos envasados, teleras y tortillas; para los brindis o “palomas” (tequila con refresco de limón). Los adultos ocupan la mesa principal; mientras que los niños están apartados, en mesitas portátiles. A la altura de este ejercicio periodístico, podría ser oportuno intercalar la siguiente cita bíblica (c.f. 1 Timoteo 4:4-5): “Porque todo lo que Dios ha creado es bueno, no hay por qué rechazar un alimento que se toma; dándole gracias a Dios, porque está santificado por su palabra”. A ser confirmada mediante: 1º La oración antes de tomar los alimentos: “Te damos gracias, Señor, por estos alimentos que hemos recibido de tu generosidad y que ahora nos permites tomar juntos con nuestros seres queridos. Bendice a quienes los prepararon y enséñanos a compartirlos con los que no los tienen. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”. 2º La oración para después de tomar los alimentos: “Te damos gracias, Señor, por el gran amor que nos has manifestado, permitiéndonos disfrutar una vez más de tu generosidad. Concédenos poder contar con el pan material y con el pan espiritual, hasta el día en que nos encontremos todos juntos, en el banquete eterno. Te lo pedimos a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.” PROPUESTAS: Ante estos momentos de intensas dudas, de fuerte confusión, de persistentes incertidumbres, estaría indicado el reforzamiento de la fe en nosotros mismos, alrededor de nuestros queridos seres familiares, de la sociedad comunitaria morelense y de nuestro país en general; fe reforzada con esperanza, con optimismo, repitiendo una y otra vez esta oración de los alimentos materiales y espirituales. Es cuanto.
Comentarios
Enviar un comentario nuevo