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Neoliberalismo rural

A partir de 1973,  Inglaterra  introdujo  serios cambios en sus políticas  económicas  (la tercera  vía), y desde 1982,  Estados Unidos   de América intensificó  la expansión mundial  del modelo  económico  denominado neoliberalismo. Los prestigiados economistas de la Universidad de Chicago,  Illinois, EU, formularon el marco teórico, considerando ciertos coeficientes macroeconómicos,  tales como: 1.- Índices reducidos de inflación.  2.- Déficit presupuestario mínimo. 3.- Flotación cambiaria. 4.- Bajas  tasas de interés. 5.- Inversiones extranjeras protegidas. 5.- Congelación de sueldos y salarios.  Los  criterios de eficiencia  fueron: 1.- Competencia internacional de empresas y productos. 2.- Mercados  abiertos. 3.-  Tecnologías de punta. 4.- Movimiento irrestricto de capitales. 5.- Globalización productiva, distributiva, comercial. El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, surgidos del  Convenio  de Breton Woods  New Hampshire EU, en 1944, fueron   vigilantes  encargados del cumplimiento de esas medidas   por parte de los países miembros, sin excusas ni pretextos. A partir de 1983, el gobierno de México empezó a subscribir cartas compromiso  de intención, observando  tales ordenamientos obligatoriamente. En particular, la carta de intención  suscrita el 22 de febrero de 1988, impuso: 1.- el desmantelamiento de las estructuras de fomento rurales, construídas a lo largo del periodo revolucionario institucional (1920 / 1988), procediendo   a la desaparición de las Comisiones  Nacionales  de Fruticultura  del azúcar, del cacao,  del Instituto Mexicano   del Café,   de los Fideicomisos de la palma, del hule, del limón, del Patronato del Maguey, de la Productora Nacional de Semillas; 2.- se vendieron a particulares  Guanos y Fertilizantes de México  Azufrera  Panamericana, Alimentos Balanceados, los ingenios de Zacatepec, del Mante, Xicotencatl,  Potrero, Atencingo, Tamazula Oacalco y   otros 37 ingenios fueron desmantelados;   3.- se restringieron drásticamente los créditos de avío y refaccionarios  a ejidos  y comunidades agrarias, elevándose las tasas de interés a  los que quedaron y se  extinguió  la Aseguradora Nacional Agrícola y Ganadera; 4.- la CONASUPO cesó   operaciones,  dejando de pagar   precios de garantía  a  14 productos  agropecuarios,  clausurando sus tiendas de comestibles, ropa, medicinas; 5.- se liquidaron los  Almacenes Nacionales de Depósito y se transfirieron a particulares los  Silos de Granos de Pantaco, DF; 6.- el despido de los ingenieros agrónomos extensionistas  fue posiblemente el golpe más duro que  resintieron los productores agropecuarios de temporal y riego, así como las restricciones a la investigación y experimentación de los campos agrícolas,   junto con la disminución de la matrícula en los planteles educativos universitarios y tecnológicos. REPERCUSIONES:      1.- considerable  aumento de  importaciones de comida. 2.- fuerte incremento del desempleo. 3.- ausencia de  inversiones productivas.  4.- imparable destrucción medio ambiental, erosion, desertificación, contaminación de aguas  de  ríos, lagos y lagunas. En esas estamos,   sin  una idea aunque sea aproximada, ¿hasta cuándo será  sustituído este modelo empobrecedor por otro patriótico, nacionalista   y revolucionario?  No se vislumbran intentos políticos, económicos, sociales  y/o académicos   para  estudiar a fondo el modelo que pudiera sustituirlo con ventaja.  A menos que surjan movimientos convulsivos populares;   turbulencias sociales de intensidad variable;  inconformidades    progresivamente aceleradas de  grupos  afectados;  hasta tanto se tenga un gobierno regulador agropecuario / industrial comercial / financiero.  Es cuanto.
 
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