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Nada nuevo bajo el sol

A los necios que se sienten serafines de la democracia y que creen que descubren el hilo negro con reuniones como las del Plan de Desarrollo, donde sólo hablan los convocados para los mismos y la mayoría sirve de relleno, les daremos partes de uno de los mejores discursos de Jesús Reyes Heroles, político  y politólogo mexicano que en 1982 dijo lo siguiente:

“En los momentos actuales, cuando el mundo se debate entre ideas antitéticas e intereses encontrados, en que hechos evidentes de una aguda descomposición social aquejan a la humanidad, la Revolución Mexicana ofrece todavía amplias perspectivas para seguir progresando, sin mengua de la libertad, por un camino de independencia, dentro de la paz y siguiendo la vía institucional.

“Pacíficamente, fortaleciendo y depurando nuestras instituciones, podremos dominar, conjugando ideas, aquellas fuerzas que suicidamente creen que debilitando las instituciones nacionales, desprestigiándolas, pueden triunfar.
“Contamos con instituciones que en su vigencia, lejos de ser valladar para los cambios, los promueven. Defenderemos celosamente las instituciones nacionales, pues con ellas podemos cambiar cuanto sea necesario cambiar, y conservar lo que debamos conservar. Con ellas, coincidiendo en lo fundamental –la subsistencia de la nación y la convivencia pacífica de los mexicanos-, cualquier ciudadano puede, mediante el convencimiento y la persuasión, pugnar por la sociedad que desee, por el futuro a que aspire. Coincidiendo en lo fundamental, podemos discutir y hasta cuestionar todo lo demás y darle distintas opciones a quien tiene que decidir: el pueblo. Con las instituciones, todo, incluso su cambio; contra ellas, nada.
“Las fuerzas armadas constituyen una de nuestras instituciones, que por su origen popular, por nacer del fondo del pueblo y haberse mantenido a su servicio, son garantía de evolución institucional.
“Nos proponemos ser los autores de todo lo nuevo bueno que el pensamiento humano vislumbre o intuya y que la realidad, más rica que la misma imaginación, reclame, y pretendemos también ser los celosos guardianes de lo viejo bueno que en el país existe. Llevaremos, pues, con las manos limpias, todas la banderas del progreso político, económico, social y cultural de México.
“Para la convivencia pacífica, el principio cardinal debe ser que el poder lo ejerzan aquellos que por decisión del pueblo lo representan.
“Debemos ser la vanguardia del gran pueblo mexicano. Los hombres en el gobierno no pueden hacer todo lo que quisieran: la búsqueda de la eficacia los limita. La reciedumbre de ciertas realidades, la búsqueda de lo posible, el imperativo de la conciliación de quienes gobiernan para todos los mexicanos y no para un partido, constriñen las aspiraciones de los hombres en el gobierno o los obligan a actuar dentro del gradualismo. Un partido como el nuestro, por el contrario, debe esforzarse continuamente por convertir en realidad todas las ideas que le animan. Comprendiendo que los hombres en el gobierno no pueden hacer todo lo que quisieran, el Partido, instrumento del ascenso, popular y garantía de la continuidad profundizadora de la Revolución Mexicana, tiene que empeñarse en crear el clima propicio que hace posible el avance gubernamental. Comprendiendo, asimismo, las limitaciones debe empujar a que se haga lo más posible, a que se vaya más allá en el camino revolucionario.
“Debemos intensificar la formación de cuadros orientados en los principios de la Revolución Mexicana y enfrentarnos unidos a provocadores, a quienes pretenden desencadenar fuerzas para justificar un estado de rígido capitalismo meteco, a la luz de peligros reales o imaginarios. La obra común para todos los mexicanos de buena fe permite el concurso de las mayorías, los esfuerzos de millones de mexicanas y mexicanos en su edificación. Quienquiera que predique la ruptura del orden jurídico nacional es provocador, sepa o no que con dicha ruptura proporciona una salida para quienes quieren el retroceso. Preparando y depurando nuestras fuerzas, impediremos o frustraremos las celadas.
“Nuestra tarea fundamental es la actividad ideológica: desmantelar las fortalezas ideológicas de aquellos que se oponen al proceso revolucionario; vencer esas resistencias, no por intangibles menos fuertes; precisar y llevar a sus últimas consecuencias la concepción que nos guía y difundirla, de manera que se convierta cada vez más en el pensamiento común de los mexicanos; ir, en síntesis, a una activa y constante lucha cultural que supere las resistencias activas o pasivas.
“La lucha cultural se impone, dado que sabemos que las ideologías empiezan a regir fragmentariamente antes de su triunfo total, combatiendo las viejas y preparando las consciencias para llegar, con tenacidad y paciencia, a orientar las conductas o comportamientos. No estar conscientes de esto es caer en la vaciedad de quienes creen en los bruscos cortes, en las rupturas históricas, que la historia misma desmiente y que únicamente existen en la fantasía. Lucha cultural persistente, que debe inspirarse en un realismo imaginativo y en la tenacidad y la pasión, que ayuden a alcanzar lo que parece sueño.
“Recordemos que la teoría absoluta –y los absolutos son peligrosos-  la teoría sin práctica, puede llevar a la esterilidad; pero la práctica absoluta, sin teoría, puede llevar a la barbarie. Nuestro Partido está capacitando a sus miembros. Nuestro propósito es capacitar cada vez más miembros y cada vez mejor.
“Coloquio constante con todos, piensen como piensen; confianza en nuestras ideas; ver con ojo escudriñador lo que nos rodea; leer con avidez, escribir y hablar, ganar las cátedras, conquistar todas las trincheras ideológicas, ir a las plazas, ser, si esto sirve, hasta predicadores dominicales; dialogar con los campesinos, con los obreros, con la amplia y ramificada clase media, para ser orientados y poder orientar. Llevar la política a todas partes, hasta a las academias, si es necesario; aprovechar al máximo la fuerza de la política, que es, en el fondo, nuestra mayor fuerza.”
Como podemos ver, sigue siendo lo mismo, la misma gata nada más que revolcada; los progresistas, los  revolucionarios o con nueva visión son iguales que los de todos los tiempos, sólo hacen uso del poder. ¿No Cree Usted?


A que Don Teodoro, siempre adelantando vísperas. Mire si alguien tiene el campeonato de la simulación, son precisamente los priistas. Sea más propósitivo. ¿Qué propone para terminar con la simulación? no pierda calidad al escribir.