Ya rindieron protesta, ante las autoridades pertinentes, los 33 presidentes municipales de la entidad morelense, electos por la ciudadanía el primeo de julio de 2012 próximo pasado, mediante las votaciones mayoritarias promovidas por los partidos, debidamente reconocidas por las autoridades oficiales federales/estatales. Durante los tres años de su ejercicio gubernamental (2012-2015) tratarán de cumplir y hacer cumplir los ordenamientos de las leyes constitucionales de índole municipal, del país en general y de la entidad en particular. Al efecto, el Artículo 115 indica en su apartado III que, contando con el apoyo de su gobierno estatal respectivo, deberán atender las siguientes tareas:
1- agua potable y alcantarillado; 2- alumbrado público; 3.- limpia de calles, plazas y lugares públicos; 4- mercados y centrales de abasto; 5.- panteones; 6.- rastro;
7.- parques, jardines; 8.- espacios recreativos; 9.- seguridad pública y 10.- tránsito vehicular. Las circunstancias de faltantes de comida, carencia de empleos permanentes remunerados; de inversiones productivas, restringidas y deficientes, así como medidas de conservación medioambientales deberían promover en las autoridades municipales cierto interés para cumplir las características administrativas que permitan: A.-Ejecutar acciones que conduzcan a una efectiva superación territorial, poblacional y de los usos y costumbres tradicionales de las comunidades; aplicando los conocimientos de los directivos municipales que les permitan enfrentar los retos en el ámbito laboral de sus empleados; del recurso financiero asignado para el uso adecuado de la infraestructura disponible, del mobiliario, equipos de oficina, computadoras, vehículos y transportes.
Sus conocimientos sobre administración pública y su sensibilidad de servir serán determinantes en el proceso de articulación de las distintas posturas hacia una visión unificada municipal, deseable y posible. La reconocida trayectoria de índole educativa, social, política y de arraigo permitirá desarrollar las actividades y destrezas de observación y cuestionamientos de los problemas que lleven a una búsqueda de soluciones objetivas, alejadas de sistemas de falsas creencias y de compromisos políticos irrealizables. Lo anterior, aunado a experiencias adquiridas fuera de los ámbitos locales, viajes de estudio, lecturas y asesorías de expertos. La reconocida trayectoria cívica y de servicio comunitario permitirá poner en evidencia su capacidad para generar condiciones de diálogos y consensos que logren conducir, concluir y difundir su trabajo personal y, deseablemente, del equipo de colaboradores con que cuenta. Otra exigencia radica en la calidad y transparencia de su trabajo político y administrativo, las cuales deberán permear a toda la estructura municipal y promover un desempeño ético y comprometido en el personal de confianza y de la base sindicalizada. Heredándolas a las gestiones subsecuentes en aras de una continuidad de planes, programas, proyectos y acciones. Además parece crucial, para un desarrollo municipal equilibrado, asegurarse de que las próximas autoridades reconozcan los esfuerzos de haber tratado de generar condiciones de diálogo, consenso, acuerdos, pactos intersectoriales para el bien común general, vinculándolos a los diferentes sectores de transportistas, comerciantes en pequeño, taxistas, empleados, sindicatos, ONG’s, jóvenes estudiantes, de la tercera edad, discapacitados, madres solteras y de los pobladores municipales en general. Quedan implícitas las diferentes instancias federales/estatales para efectuar las transferencias y participaciones de recursos presupuestales a los que tienen el derecho irrenunciable de accesar, es decir, cada ayuntamiento morelense. Se confía que la presente exposición testimonial sea coincidente con la política editorial referente a los municipios morelenses y sostenida sistemáticamente y con inquebrantable integridad por nuestro querido DDM, al servicio de la comunidad. Es cuanto.
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