Los talleres automotrices proporcionan servicios de vida/muerte. Están ubicados en las 320 colonias de las ocho delegaciones de esta ínclita ciudad capital. Díganlo si no, quienes seguimos operando modelos automotores de los 90 pa' tras. Y aún los asiáticos de reciente manufactura; sus carrocerías de plástico no aguanta nada, pues con cualquier golpecito: ¡zas!, se vienen abajo: salpicaderas, molduras, faros y demás artefactos que están pegados con chicle. Es una ventaja inapreciable que el desperfecto del auto ocurra en las proximidades de tan benditos artesanos, ahorran costosos arrastres de gruas, permisos de traslado, propinas, "estímulos" a agentes de Tránsito y demás gastos imprevistos. Aunque en ocasiones pasan cosas, ¡qué cosas!, según la siguiente escenografía, ocurrida a un apreciable amigo y compañero de labores académicas. LOCACIÓN: Tallercito de la colonia Chamilpa, amigable comunidad al norte de Cuernavaca, propiedad de don Refugio, de 55/58 años de dad, con su chango de 30 años, con zaguán de puertas de 2 metros, espacio al frente de 6.00 mts de frente con 10 mts de fondo, techo de lámina de asbesto, mesa de trabajo al final, pegado a la pared derecha, montón de fierros viejos y pedacería. PRIMER ACTO: Martes, 9:00 horas. Llega cliente de la localidad con camioneta guayin Datsun 1982: “Don Refu, véame los frenos, por fa, parece que los remaches de las balatas ya llegaron a los tambores, que chillan horrible". "Cómo no, con mucho gusto, serán al cambio, le saldrán más o menos en tanto, si es necesario retornear tambores, subirá otro poquito". "Aquí le dejo esto a cuenta, y la diferencia, si la hay, se la daré al recoger la camioneta". "Ta' bien; véngase mañana miércoles, como a las 3". SEGUNDO ACTO: Miércoles, 4 de la tarde. Hola ayudante, ¿dónde está don Refu? Vengo por mi camioneta, se le cambiaron balatas. ¿Ya está listo?, ¿cuánto les debo?" "Don, ayer por la tarde llegó su compadre Casimiro y se lo cargó a la nueva botanera que recién abrieron al 3 por 1 de promoción. Creo que se la pusieron hasta las chanclas; vino como fiera la seño esta mañana, pos no fue a dormir anoche; creo se quedó en la casa de Casi, pos le está llegando a la hermana de la comadre, una buena solterona que le pone. Además, don, se le revisaron la bomba y el cilindro maestro, ya no tienen fuerza y hay que cambiarlos". "¡Qué barbaridad!, ¿a cuánto ascenderían las refacciones y la mano de obra?" "Un por medio... más o menos a esto". "Aquí está el dinero, pídanlos y cámbienlos; mañana vengo". TERCER ACTO: Jueves, 7:00 am. Taller clausurado por acción relámpago de la AFI; coches llevados al corralón, mediante sospechosismo de remarcaje de motores de vehículos apañados. 3 semanas de aclaraciones en la Judicial: factura, licencia vigente, tarjeta de circulación, comprobantes de ausencia de infracciones, carta de antecedentes no penales, comprobantes de domicilio, acta de nacimiento certificada con menos de 3 meses de antigüedad, registro actualizado del SAT con homoclave al corriente, más pago del arrastre de la grúa al corralón y una lanita pa' los de arriba. El cliente quedó bajo tratamiento siquiátrico-psicológico, de limpias, rezos, abluciones, penitencias, mandas a la Basílica Guadalupana, peregrinaciones descalzas al Cristo de nuestro señor de Chalma; sesiones de ajustes de reconciliacion con el Altísimo y otros actos de elevadas liturgias. CAÍDA DEL TELÓN. La Judi finalmente devolvió la camioneta sin autoestereo, ni refacción, ni herramientas para cambio de llantas ponchadas: gato, llave de cruz, desarmadores. Don Refu recibió tremenda golpiza de la seño: tiene el brazo derecho en cabestrillo. El cliente, bien, gracias, resignado. El chango continúa en servicio. Aquí no pasa nada; el tiempo sigue su marcha. La comedia humana abrirá otro teatro con argumento de la mecánica guayabera. Es cuanto.
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