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México no aguanta más

Se fue Felipe Calderón… pero la pesadilla no ha terminado. Infortunadamente, la violencia del crimen organizado no cesará como por arte de magia. Enrique Peña Nieto no trae una varita mágica; la magia no existe. Qué más quisiéramos millones de mexicanos. Pero entre desafíos y proyectos, una preocupación principal debe tener Enrique Peña Nieto: o acaba con tanta inseguridad dentro de un plazo razonablemente corto, en términos de la complejidad del problema mismo, o resultará un presidente peor que su antecesor. Accidentada, desarrollada a traspiés la ceremonia de toma de posesión, inútilmente manipulados por el duopolio televisivo los choques de policías y jóvenes indignados por el manejo de la elección del 1 de julio, el ¡ya basta! a la impunidad se gritó en las plazas de la gran capital y ciudades de provincia. El reclamo nacional es: si en México campea la justicia, Calderón debe ir a prisión, acaso acompañado de su policía preferido, Genaro García Luna… CON el comandante Isidro Landa Mendoza se fue un policía histórico. Dos notas solamente: Desaforado Jorge Díaz Serrano como senador el sábado 30 de julio de 1983, afuera del Palacio de Donceles lo esperaban cincuenta elementos de la Policía Judicial Federal encabezados por su director, Florentino Ventura Gutiérrez. Llevaban una orden de aprehensión que hicieron efectiva en cuanto pisó la banqueta de la histórica calle de Donceles. El segundo comandante Salvador Peralta Pérez y el jefe de grupo Isidro Landa le colocaron las “esposas”. El en ese momento ya ex senador sin fuero fue sentado en la parte trasera de una camioneta Bronco, en medio de Peralta y Landa, y adelante, Ventura y el conductor Manuel Gutiérrez Véjar. Precedida por una Blazer a manera de “muro” y escoltada por dos Marquises, la Bronco se dirigió al Reclusorio Oriente, donde Díaz Serrano permanecería preso seis años, acusado del delito de peculado por la compra, a precios “inflados”, de dos barcos en Chile para Petróleos Mexicanos. Esposo de Helvia Martínez Verdayes, quien en 1942 modeló para la estatua de la Diana Cazadora, el político sonorense moriría el 25 de abril de 2011... Al filo de las dos de la tarde del sábado 30 de mayo de 1991, agentes de la Judicial Federal al mando del comandante Landa detuvieron a Saúl Chavelas Vargas, cuando nadaba plácidamente en una de las albercas del hotel Princess de Acapulco, cargando pilas para el trajín del domingo siguiente que iría a Oaxaca para ver jugar al equipo de futbol profesional Tigres, que él patrocinaba. El lunes siguiente, actuarios de la  Secretaría de Hacienda llegados de la capital clausuraron la “Casa de Ahorro Chavelas”, en Yautepec, que perpetró el fraude masivo más grande en la historia de Morelos… Director de la Policía Judicial de Morelos en 1998-2000 y al inicio del Ayuntamiento de Cuernavaca 2009-2012 subsecretario de Protección y Auxilio Ciudadano, víctima de un infarto, Landa falleció el viernes pasado en la escuela Benito Juárez. Se había pensionado hace tres o cuatro meses, pero el alcalde Rogelio Sánchez Gatica no le pagó ni los salarios caídos. Se supone que éste era su “amigo”: cuando Isidro dirigió la Judicial, Rogelio era el procurador de Justicia… ME LEEN MAÑANA.
    
jmperezduran@hotmail.com
perez.duran@diariodemorelos.com


AGRADEZCO DE TODO CORAZON LA SINCERIDAD DE SUS PALABRAS Y LA SENSIBILIDAD QUE TIENE AL REFERIRSE DEL COMANDANTE ISIDRO LANDA, UN HOMBRE INTEGRO, HUMANO, CON VOCACION DE SERVICIO A MEXICO, SU ESTADO Y MUNICIPIO. RECORDEMOSLE POR QUIEN FUERA EN VIDA UNA PERSONA CAPAZ, BIEN INFORMADO Y DE UNA BRILLANTE MEMORIA. BUEN AMIGO, HIJO, HERMANO Y ESPOSO. DEP QUE DIOS LO TENGA EN SU GLORIA.