Desde Los Pinos, la vocera de Presidencia, Alejandra Sota, ha ido construyendo una relación política y de mutua confianza con el número dos del candidato del PRI a la primera magistratura, el coordinador de la campaña puntera, Luis Videgaray.
Los contactos, revelados por fuentes muy allegadas a ambos personajes, iniciaron ya hace algunas semanas y vinieron acompañados de ajustes en los discursos de ambos personajes: Peña Nieto matiza ciertos temas que son sensibles al presidente y Calderón ha abandonado las declaraciones rijosas contra el PRI.
El discurso de Los Pinos hacia el partido tricolor ha ido mutando a lo largo del sexenio: inició con el agradecimiento por haber sido claves los priistas en lograr quórum en la Cámara de Diputados para que Felipe Calderón rindiera protesta, se profundizó hacia el compartir medallas de las reformas que aprobaron de la mano PAN-PRI, se fisuró con la elección federal intermedia de 2009 y terminó en guerra abierta a partir del 2010 cuando se negoció la alianza PAN-PRD para varias gubernaturas. Desde entonces todo había sido ataque. El clímax: Calderón sugiriendo ante el New York Times que el PRI, de regresar al poder federal, negociaría con los capos del narcotráfico.
De unas semanas para acá, el tono es dramáticamente distinto. Como distintivo, el discurso pronunciado por Calderón en los funerales de Estado que ordenó para el ex presidente priista Miguel De la Madrid, quien pasó del gris político, del mandatario insensible ante el sismo del 85, del responsable de una crisis económica como solía catalogarlo el PAN, al zar anticorrupción, el líder en momentos difíciles, el visionario que abrió las fronteras comerciales de México.
A ello se agrega que el gobierno mexicano, a través de la cancillería, ha asumido los gastos y el cabildeo político internacional para defender ante las cortes estadounidenses al ex presidente –también priista– Ernesto Zedillo Ponce de León, acusado por la Matanza de Acteal, que significó el asesinato de más de cuarenta indígenas a manos de paramilitares vinculados con el PRI durante su sexenio.
Los acercamientos de Los Pinos a la campaña del tricolor tienen que ver con la ruta que han exhibido las encuestas recientemente, en las que sigue apareciendo Enrique Peña Nieto muy adelante y la candidata panista, Josefina Vázquez Mota, luce más bien retrocediendo hacia el tercer lugar, prácticamente en un “empate técnico” con el perredista Andrés Manuel López Obrador.
SACIAMORBOS
Circula animadamente la versión de que de arriba le pusieron un ultimátum a la candidata antes de suspender los apoyos, bajarse del barco y empezar a negociar la transición con un rival.
carlosloret@yahoo.com.mx
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