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Las mujeres en la Revolución

Quizás algo que la Revolución mexicana ha olvidado es la fundamental participación de la mujer en la misma.
Las mujeres mexicanas, y primordialmente las morelenses, lucharon exactamente igual que los hombres en la Revolución mexicana y quizá con un mayor compromiso, ya que no dejaron de ser esposas, amantes y madres, así como enfermeras, cocineras y soldaderas.
Todos estos papeles desempeñaron; Laura Martínez Belli, en su libro “Por si no te vuelvo a ver”, señala:
“Si no hubiera sido por las soldaderas, aquel sentimiento de repulsión hacia los revolucionarios hubiera acabado por envenenar su espíritu. Esas mujeres seguían a sus hombres a la guerra, bien por amor o por miedo. Irónicamente, una vez en la batalla fueron ellas quienes se encargaron de alimentarlos y cuidarlos, de darles la fuerza emocional que requiere cualquier hombre dispuesto a morir. No todas estaban allí por su propia voluntad. Muchas, como Mercedes, estaban allí porque no les quedaba de otra. Las robaban de sus casas como quien arranca las malas hierbas y nunca más podían regresar. Acababan de sirvientas de sus raptores y les daban hijos, y después de tanto tiempo al lado de los revolucionarios no se planteaban la posibilidad de haber podido escoger otra forma de vivir.
Las llamaban adelitas y eran la columna vertebral de aquel tinglado. Mucha medalla y mucho mando, pero los que mantenían el orden y el ánimo de los soldados no eran los generales, ni los sargentos, sino ellas. Hacían labores de esposas, madres, enfermeras, cocineras, amantes, estraperlistas, confesoras, y si llegada la hora tenían que agarrarse a balazos y partirse la madre, pues también para eso seguían a los hombres al campo de batalla. Ni modo de rajarse -le dijo a Mercedes una vez la Tenienta, una mujer a la que llamaban así por la forma tajante con la que decía las cosas. Eso era, al fin de cuentas, lo que las diferenciaba del resto.
A los soldados les estaba prohibido salir del cuartel a no ser para combatir al enemigo, y, de vez en cuando, para participar en algún desfile que les subiera la moral. El resto del tiempo permanecían en cautiverio, acuartelados, y las soldaderas con las que se arrejuntaban eran su única fuente de información. A ver dime, Prietita, qué se dice de Madero. A ver dígame, mi Tenienta, qué cuentan de la División del Norte. Ellas los mantenían informados, y ellos valoraban las noticias tanto como el mejor de los guisos. Ellas eran sus viejas, su compañía, la única bendición en medio de tanta sangre y una vida de encierro.”
 Por ello, creo que hemos sido injustos al solo hablar de los revolucionarios y no darles a las adelitas, a esas soldaderas, el lugar que se merecen en la historia; quizá algunos autores las han tomado en cuenta, pero la historia oficial y la mayoría de los historiadores las han usado siempre de relleno, de escenografía de la Revolución, quitándoles ese papel tan importante que como mujeres tienen y han tenido en la historia .
Hoy, 415,000 mujeres son jefas de familia en Morelos, ni modo que digan que no siguen luchando en la Revolución. ¿No cree usted?
Sin embargo, la injusticia hacia las mujeres continúa y lo veremos muy pronto; verán que en el consejo del IEE sólo dejan a una mujer, no les hace fácil poner a más,  a pesar de que representan más del 53% del Padrón Electoral; o sea que son mayoría, cada día seguimos viendo cómo se golpea a las mujeres; cómo se les aniquila; los feminicidios siguen creciendo, mire usted:
 La cifra  en Morelos se elevó a 46, tras el asesinato de dos mujeres, hechos registrados en los municipios de Temixco y Jojutla.
El primer hallazgo se registró durante la mañana de este lunes, en la calle Paraguay esquina con Tanque, de la colonia Santa Mónica, en el municipio de Temixco, muy cerca del balneario, lugar donde fue encontrado el cuerpo sin vida.
Personal del Servicio Médico Forense (Semefo) dio a conocer que la víctima presentaba dos lesiones de arma de fuego en el tórax y uno en la cabeza.
 Más tarde, se reportó el hallazgo de otra mujer, cuyo cuerpo fue encontrado en la habitación 17 del hotel Galileo, ubicado sobre el crucero de Galeana, en Jojutla. Se trata de una mujer de entre 35 a 40 años. Empleados informaron que una noche anterior, la mujer ingresó con su pareja. La Procuraduría General de Justicia (PGJ)  inició  las investigaciones para el esclarecimiento de ambos casos, que elevaron la cifra a 46 casos en lo que va de este año; de los cuales, 17 se cometieron durante el actual gobierno estatal de Nueva Visión.
Desde luego,  organizaciones feministas condenaron el hecho y nuevamente exigieron a las autoridades estatales y municipales implementen programas preventivos, que eviten más asesinatos de mujeres.
Pero bordan en el desierto la verdad que  las mujeres, a pesar de que las asociaciones han luchado por que se respete la equidad de género; pero la verdad es que nos gustan, las queremos, las deseamos, sabemos de su valía; pero nos guste o no, las despreciamos. ¿No cree usted?
 
lavinleon@gmail.com
Twitter: @teolavin