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Josefina, o nadie sabe para quien azuza

Porque “en algunos estados se están organizando para cada sábado, viernes o domingo en la mañana a empezar a hacer marchas”, pidió en Michoacán a “las mujeres, las familias, los jóvenes y los hombres luchar por la libertad de México” (sic).
Su remoto segundo lugar en las encuestas quizá explique los errores de, primero, azuzar a la toma de calles y, después, intentar borrar la arenga que lanzó el sábado en Morelia.
Arriesga su credibilidad al exhibir desconocimiento de lo que MILENIO (en prensa, radio, televisión, portal de Internet, Youtube, Twitter y Facebook) viene difundiendo sobre su actuación,  a lo que añade su desmesurado cálculo sobre la manifesteada que tanto la entusiasmó.
¿Ignorará la obviedad de que las marchas constituyen el último cartucho de Andrés Manuel López Obrador para ganar siquiera el sitio que ocupa ella?
Josefina propaló ayer:
Me sorprende mucho que algunos medios como MILENIO, entre otros, me hayan privilegiado hoy domingo por primera vez con sus primeras planas.
Desgraciadamente lo hacen equivocadamente, atribuyéndome a mí (falso) la convocatoria a las marchas que cientos de miles de jóvenes mexicanos hicieron libremente en toda la República el día de ayer (...). Es ofensivo que manipulen los hechos intentando hacer creer que nos queremos apropiar de lo que legítimamente les pertenece a todos los jóvenes de México. Celebro las marchas y coincido en las demandas de equidad de información sin manipulación... Pero les aclaro -para los que aún no se han dado cuenta- que estos jóvenes son libres y no necesitan que nadie les diga lo que tienen que hacer.
¿Por “primera vez” en la página principal de MILENIO? Pero si en el último mes y medio ha salido ¡34 veces!  
Y si la convocatoria a las marchas la hicieron “cientos de miles de jóvenes mexicanos”,  ¿por qué las crónicas periodísticas (contadas las pejianas) hablaron sólo de “diez mil” o “46 mil” manifestantes?
La realidad es mucho más compleja: las movilizaciones de las que intenta desmarcarse son alentadas por los mariscales de Andrés Manuel López Obrador.
Que los estudiantes expresen sus opiniones es tan lógico como saludable… pero sin chuparse el dedo: ¿las pancartas del “sol azteca” perredista o las consignas lópezobradoristas en la Ibero fueron expresiones “apolíticas”?
¿O qué con el súbito indignado del ITAM, que en Televisa salió con que su protesta era contra… el dirigente nacional del PRI?
¿Y qué con los de la Anáhuac, que marcharon el viernes como jamás osaron contra el ideólogo de su alma mater, el depredador  Marcial Maciel?
Para quienes, como Josefina y AMLO, sueñan con que los marchantes les atraigan votantes, aquí lo que decía Salvador Allende:
“La revolución no pasa por la Universidad, y esto hay que entenderlo. La revolución pasa por las grandes masas; la revolución la hacen los pueblos; la revolución la hacen, esencialmente, los trabajadores…”.