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Javier Gallegos Macías

Testigo de los cambios más importantes en la historia reciente de la Banca en México, a Don Javier Gallegos Macías le tocaron las épocas de cambio que sufrió la banca nacional. La primera, en 1967, cuando él se incorporó a los bancos, los cuales eran manejados por la iniciativa privada; la segunda fue en 1982, cuando el presidente José López Portillo nacionalizó la banca, la que fue manejada por gente inexperta; la tercera, cuando la inflación subió al 156% anual, con el presidente Miguel de la Madrid Hurtado; la cuarta tuvo lugar con la privatización de los bancos de manos del presidente Carlos Salinas de Gortari y la quinta fue la venta de toda la banca mexicana a los centros financieros del exterior, con una o dos excepciones, como Banamex, que fue vendido a Roberto Hernández y a Harp Helu; quienes, de todas maneras, se asociaron con Citibank.
Hombre modesto y trabajador es Don Javier Gallegos Macías, quien nació en Puebla, en 1947; y comenta que se siente cuernavacense de corazón. Llegó a Cuernavaca a los 20 años de edad, en el mes de agosto. Efectuó los primeros estudios en su ciudad natal, llegando al Distrito Federal donde se inscribió en la Escuela Libre de Derecho. No se pudo recibir porque fue llamado a trabajar al Banco Nacional de México, en Cuernavaca, siendo su gerente el señor Rafael Subiría. A los tres meses de estar laborando ahí, el señor Antonio Real Ruíz, con quien el joven Javier se formó profesionalmente, tomó la Gerencia, recorriendo casi todos los puestos en el banco, ya que don Antonio vio un gran futuro en él.
Contrajo nupcias con María Teresa Muriz Flores, quien proviene de una de las familias de más respeto y renombre de Cuernavaca. Ha sido una formidable compañera, impulsora  y brazo derecho de Don Javier dentro de su carrera bancaria, de más de veinte años. Y continúa siendo una esposa, y madre ejemplar de sus tres hijos: Javier Arturo, María Teresa y Erika, quienes les han dado cuatro hermosos nietos.
Empezó trabajando como cajero de cheques y ahorros, luego pasó al departamento de Administración, de Contabilidad y de Relaciones Públicas. En total trabajó catorce años dentro del banco, durante las gerencias del señor Subiría, de don Antonio Real y del señor Oñate, llegando Javier a sub gerente del banco. En ese entonces, una empresa textilera indemnizó a 500 trabajadores. Muchos de ellos invirtieron su dinero a plazo fijo con una tasa de interés del 120% anual, en el sexenio de Miguel de la Madrid, lo que logró la captación de dinero para el banco y prestigio para Don Javier Gallegos. Estando de contador, le tocó el cambio de contabilidad manual por la computacional.
Sufrió la nacionalización de los bancos, cuando, quien tuviera sus ahorros en dólares, a 19 pesos por dólar, se le pagó a 8 pesos. Ese 1º de septiembre de 1982, sus propietarios pierden el control de los bancos. Un importante cliente del banco los demanda al verse afectado.
En 1985 dejó su puesto en Banamex para ingresar al Banco de Oriente, del señor Herrera, quien era el director y cuya matriz se encontraba en Puebla. A los seis meses lo mandaron llamar como gerente a Banca Serfín, donde duró un año.
En aquellos tiempos los bancos hacían contratos anuales fijos a bajo sueldo, que incluían vacaciones y todo tipo de prestaciones durante el tiempo pactado, por tal motivo, se buscaba a la institución que mejor pagara. Cuenta con orgullo que los bancos de Cuernavaca, en esos convulsionados tiempos, se lo peleaban para cubrir los principales puestos de los mismos. Don Javier Gallegos fue contratado, en 1986, por el Banco Mexicano Somex, siendo gerente divisional Don Cristóbal Justiniano.
Nos recuerda que cuando estaba en los bancos: Banpeco, Banco de Oriente, Banca Serfín y en el Banco Mexicano Somex, se convocaba a juntas de consejo, a las que asistían grandes personalidades de Cuernavaca, como el ing. Manuel Mariscal, el ing. Juan Dubernard, Don Raúl Iragorri Aranda, Don Jorge Morales Orañegui, el ing. Gustavo Martínez Lacarra, Don José Luis Carvajal y, al terminar la junta, les regalaban una moneda de veinte pesos oro.
En 1990 se hicieron cambios  absurdos, como el cierre de los bancos paraestatales: el Banco del Pequeño Comercio (Banpeco), donde el señor Gallegos Macías era gerente y el Banrural; los cuales fueron comprados y desaparecidos.
Amoroso esposo y padre, hoy en día, Don Javier Gallegos está jubilado, pero continúan sus contactos con personajes de la banca, además de trabajar para la Universidad Internacional de Cuernavaca.