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Inseguridad galopante

El área de seguridad pública del Gobierno Estatal hace agua, demasiado pronto. Eso explicaría la renuncia del  general Leopoldo González como director operativo o subsecretario, y si haber nombrado a una mujer en la titularidad de esta dependencia fue sólo una ocurrencia de efecto sólo mediático. Preocupa a la sociedad que el gobernador Graco Ramírez reconozca que han aumentado los secuestros exprés, y su afirmación de que no se ha incrementado la inseguridad choca con cifras publicadas ayer mismo en El Diario: 299 ejecuciones del crimen organizado el año pasado contra 495 durante lo que va de éste, es decir, 196 más, sostenido el promedio de 30 homicidios en agosto y otros tantos en octubre por los 31 asesinatos contabilizados este lunes. Ello sustentaría la aseveración del propio mandatario respecto a que los alcaldes bajaron la guardia en el combate a la inseguridad, porque seis de cada diez elementos de las policías municipales no aprobaron los exámenes de control y confianza. O debido a que, añadiría el columnista, los ediles están de salida y lo que les quita el sueño es su economía personal. Pero de la manera que sea, la preocupación de la gente de los 33 municipios es cómo mejorar su seguridad. Hace años lo intentan en comunidades de regiones distintas del país y, organizados en policías comunitarias, en  muchos casos lo han conseguido. Cheque el lector esta nota del vecino Guerrero: El pueblo de Miahuichán, municipio de San Luis Acatlán, el pasado fin de semana concentró a los coordinadores, consejeros, comisarios y autoridades de las 104 comunidades de los 13 municipios de la Costa Chica y La Montaña donde funcionan cuerpos de policías comunitarios. Celebraron el XVII aniversario de esta forma de autodefensa social contra la delincuencia, y los datos ahí consignados confirman la ineficacia del estado en éste y otros rubros. Centrados los temas en la amenaza de la explotación minera en territorio comunitario y el avance de los grupos de la delincuencia organizada que afectan a ambas regiones, recordaron que la Policía Comunitaria fue instaurada  el 15 de octubre de 1995. De acuerdo con la crónica del periódico El Faro de la Costa Chica, la historia de la creación de este modelo de seguridad fue narrada por Juan González Rojas. Refirió que hace 17 años la Asamblea de los Pueblos discutió la creación de este grupo por los asaltos, violaciones y robos menores de ganado; pero actualmente la Policía Comunitaria se ha convertido en un sistema de seguridad que no solamente se dedica a perseguir delincuentes en el territorio comunitario; también impulsa un concepto más amplio de seguridad y desarrollo, como ahora que enfrenta la incursión de empresas mineras que acechan su territorio y a grupos de la delincuencia organizada que empiezan a tener presencia en sus comunidades... En Morelos, pueblos próximos a las faldas del Popocatépetl ya intentaron o lograron organizarse en policías comunitarias. Por eso allá son infrecuentes las notas relacionadas con el crimen. Según sigan las cosas, ¿será necesario que en colonias  populares y fraccionamientos residenciales de Cuernavaca la gente se organice en cuerpos de policías vecinales?... ME LEEN MAÑANA.

 

  • perez.duran@diariodemorelos.com
  • jmperezduran@hotmail.com

No sé si la policia comunitaria sea la solución. No lo creo; pero tempoco hay absulutos. Todo depende. Lo cierto es que el Co. Graco -así le decían en los 70, quien sabe, ahora con la Nueva Visión-, respecto al tema - y otros tantos- de la seguridad, no hay estrategia o por lo menos no hay estrategia de una visión nueva. Veamos, el esquema sigue siendo el mismo: más y con los mismos policías; policia única; exámenes de confianza; el cual con creces ha demostrado su ineficacia, está muy burocratizado, es acosador laboralmente y en ociasiones se le da un uso politico. Muchos "honestos" policías lo han aprobado. Debera buscarse otro instrumento para evaluar a los miembros de seguridad pública (operativos y funcionarios), policia acreditable. Es la estrategia que dejó Felipe Calderón y Marco Adame Graco; la está reutilzando. ¿Cuál Nueva Visión?. Hablar y operarla, requiere en primer lugar de un buen dignóstico respecto a la naturalieza de la criminalidad en entidad: ¿Qué tipo de crimenes son más frecuentes, donde operan, quienes la ejecutan, qué armamento ocupan, cuáles son sus relaciones sociales y familiares, de dónde son los criminales, que grupos sociales son los más afectados?. La respuesta a estas y otras preguuntas nos permitirían diseñar ye ejecutar más estrategiaa apegadas a nustestra realidad y no a las concepciones de un grupo de ilustres que poco o nada saben de la naturaleza de la delincuencia en nuesro Estado. Luego, ese grupo de ilustres, no son ni del partido o partidos que posiblitaron que Graco fuera gobernador. ¿A quién le hace la tarea Ramiírez Abreú?