Siguenos en
    Redes Sociales

Ideas a caballo: lo que no sabíamos que sabíamos sobre nuestro ‘Morelos’ (Espacio público y monumentos históricos)


1.- Allí estaba, todos lo sabíamos. Apenas se prestaba transitar entre nuestro estado y la gran ciudad, sabíamos que pasando el Morelos habíamos ya cruzado la frontera; de inmediato nos percatábamos de que dejábamos de ser de casa, para ser invitados de otros. La escultura de Tamariz fue, durante los últimos 25 años, nuestro referente territorial. La puerta de nuestra casa. Lo tengamos presente o no, todos nos ubicamos en el espacio a partir de construcciones significativas. No es lo mismo decir “te das la vuelta a la izquierda en el Zapata”, que “te das la vuelta a la izquierda, alrededor de la piedra picuda que está junto a la miscelánea que está a la derecha de la banqueta abollada”. La mente prefiere las economías del lenguaje. Lo curioso es darnos cuenta de que a veces habitamos nuestro espacio a partir de la falta; bien dicen que nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido. Ahora que nos han privado de uno de nuestros monumentos más importantes, el Morelos que cabalgando hacia el sur volteaba un tanto rígidamente a vernos, nos damos cuenta de que lo extrañamos en su pose habitual.

2.- Unos incultos lo dañaron, le quitaron 5000 duros de bronce —no les pudieron haber dado más—; seguramente se les dificultará la transacción porque no creo que haya quien se atreva a fundir un rostro tan famoso, un torso erecto vestido de gala, la materia del héroe. O sea que no sé para qué lo descuartizaron como hacen con algunos difuntos.  Seguramente estos malandrines vivieron sus infancias en casas muy feas, no saben de belleza ni de historia. Por eso lo dejaron tirado al pobre y así se quedará hasta que los trámites periciales indiquen que se puede transportar al taller-hospital donde por iniciativa del gobierno que nos toca ahorita (les tocaba a los de CAPUFE y la policía pagar los daños) le meterán mano para dejarlo como nuevo. Por fortuna existe la maqueta original en yeso, esa la hizo el escultor Ernesto Tamariz en 1985, mientras se iba inspirando en pinturas, fotografías, esculturas de otros autores. Seguramente vio la que hizo Guillermo Ruiz para Janitzio, en Michoacán. Y digo seguramente, porque a Ruiz le tocó ser el padre de la escultura monumental dedicada a la figura del héroe, a principios del siglo XX. Ruiz tradujo a formas simples el rostro moreno del general Morelos y le dio el tamaño necesario para que se entendiera que frente al héroe hay que detenerse a reflexionar. Seguramente Tamariz también se inspiró en la grandilocuencia de esa narrativa de la gesta histórica que es el Monumento a la Revolución. Claro está que como él prefería las formas clásicas, también debió acordarse de cuando iba a la academia a ver reproducciones de esculturas griegas y romanas, base de la historia de los hombres a caballo que cabalgan las ciudades de todo el mundo.

3.- De este accidente, lo que más me preocupa no es la caída y restauración de la montura y su jinete. Finalmente no es la primera vez que sucede algo así. Hace un par de semanas hicieron lo mismo con una escultura de Colosio —a quien todavía no consideramos un héroe—: al pobre le pusieron encima la cabeza de un cerdo para mostrar indignación por algo que no recuerdo. No, lo que me preocupa es el ejemplo que le damos a la juventud cuando no le mostramos la importancia del patrimonio, entendido este como lo que hemos construido para significarnos frente a otros pueblos. ¿Qué les podríamos decir a los niños que se enteran de que estas cosas suceden? ¿Cómo se les pide cuidar sus juguetes si nosotros no cuidamos los nuestros? En otros términos: ¿qué podemos hacer en las escuelas para que esta noticia sirva de puntero, para contagiarles amor por lo nuestro, para explicarles la importancia de los referentes identitarios?

4.- Como estamos hablando de una pieza creada unos 50 años después del nacimiento de la llamada Escuela Mexicana de Escultura (Luis Ortíz Monasterio, Guillermo Ruiz, Oliverio Martínez, Federico Canessi, Rómulo Rozo, etc.) hoy también pienso en cómo convencerlos de que no les va a pasar nada malo a sus obras, quisiera informarles que las vamos a cuidar y a apreciar más. Tal es mi deseo de Año Nuevo...
 

  • novalmariahelena.blogspot.com     helenanoval@yahoo.com.mx        Twitter: @helenanoval