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Funcionarios y el mal de altura

Quizá uno de los más grandes problemas del país es que no llegan los que saben, sino los mediocres que aguantan más; algunos sin columna vertebral, otros con la lambisconería diaria, otros con la sinvergüenza interna, son los que creen que se convierten  en patrones por llegar al cargo, desde luego sin serlo, y lo peor del caso es que les molesta que les digan que se equivocan.
Pero sin duda el problema de los funcionarios en México y en cualquier parte del mundo es que en su mayoría creen que llegar les da derecho a despreciar todo, incluyendo a sus amigos;  a creerse sus mentiras, ya que mientras más ignorantes son, más sensible tienen la piel, y pobre de ti donde no estés de acuerdo con ellos, porque estás mal.
Esto es algo común, la mediocridad e ignorancia de los que se dicen profesionales, que no leen y creen que han llegado porque se lo merecen, y como viene a cuento, este análisis ahí les va:
Marcela del Río Reyes en su libro “La Cripta del Espejo”, al hacer una comparación entre regímenes mexicano y checoslovaco en el mundo, señala lo siguiente:

“Durante muchos años, varios escritores han dicho que en México  nos regían sucesivas monarquías absolutistas de seis años. Nepotismo. Cada uno llega con su cauda. Yo también las tuve. Cometas periódicos regulares. Se llega a funcionario y se hacen planes de seis años. Mi mala suerte fue llegar a la Secretaría de Estado y salir al año. Si todos los demás lo hacen, ¿por qué no va a hacerlo uno?  

“Pero lo peor es una violación continua en contra del ser. Ninguno, desde el más alto hasta el último peón del ajedrez, cree sus palabras públicas. La violación de la conciencia. La hipocresía. La doble faz, esto es lo insoportable.

"¿Cuál es la diferencia? Si este hombre estuviera hablando de  México, lo diría con las mismas palabras. Le faltó agregar la demagogia, Checoslovaquia, México, comunismo, capitalismo, todo es igual. Cuando llegamos a gobernantes, todos fingimos para que el pueblo no nos pase a cuchillo, y el pueblo tiene que aguantar nuestra hipocresía para no pudrirse en la cárcel. Sin embargo, el poder es otra cárcel, como lo es la dependencia. Al final de cuentas, todo es cárcel, y todos estamos cautivos en la comedia de Calderón de la Barca".

Así, aquí estamos nosotros cautivos de los que nos prometen, pero no vemos claro, hay secuestrados hasta notarios, las cosas están difíciles, no queremos que de un día a otro se compongan, pero sí, menos discurso y más acción, nos gustaría.
El problema, que a pesar de estar empezando, ya hay varios que sienten que los ladrillos no son altos, se suben a ellos y se marean;  hay varios que han juntado más de cuatro para verse más altos, así  no sirven, le fallan a Morelos y al Ejecutivo. ¿No cree usted?
Por lo pronto, dicen los enterados que ya el día de ayer, y eso que no era hábil, se decidió quiénes serán los consejeros electorales; la Presidencia, al parecer, ya estaba decidida; pero un movimiento de algunos legisladores la cambiaron, y le echan la culpa al Ejecutivo, porque no tiene valor civil, pero el principal problema es que están tomando la Institución como otra dependencia más, y no lo es así.
Si no entienden que las funciones electorales son garantes de la estabilidad del Estado, se van a llevar un susto en el próximo proceso. Los consejeros deben ser gente con conocimiento y ciudadanos con representación; si ya de por sí puede ser impugnado el procedimiento ante el TEPJF a través de un Juicio para los Derechos Políticos del Ciudadano, por salirse de la ley, la situación política no es la correcta.
Les guste o no, se les hizo bolas el engrudo a los señores diputados.
Además, no respetan nada ni a nadie; los perredistas tienen la mayoría, y se están dando de golpes entre ellos mismos; prueba de ello es que al que más le tocan, es a Rubén Ricardez, que es perredista de siempre, y que actualmente es Consejero electoral; dicen algunos de su partido que no puede; pues están mal, él ya tienen derechos adquiridos, y el 24 constitucional lo protege, pero ésa es la mayoría; del PRI, Amado se siente con derecho a opinar -¿qué tal?-, será por su maravillosa campaña; ya el diputado coordinador de campaña, que tan bien lo hizo, quiere poner a Guillermo Pineda, ex representante, ante la JD del IFE número uno; a Arturo Loza, ex director del IDEFOMM, y a Ariel Homero, ex de prensa de la campaña gloriosa de Amado; en el PAN quieren a fuerza a Eléael Acevedo, y si no, de perdis a Clara Elena Pérez; los otros se los repartirán a la propia izquierda para tener mayoría.
 Lo que no entendemos, ¿para qué la farsa tonta de la convocatoria? Si van a ser los coordinadores de las fuerzas parlamentarias los que decidan; si quieren, ahí están Gonzalo Gutiérrez o David Medina, con toda una vida de experiencia, y desde luego -la odiada por mi culpa- mi prima Patricia Lavín Calderón, que fue la regidora más cercana a Alfonso Sandoval Camuñas, que sí sabe y sufre las consecuencias de mi verdad y la traición de los miembros de su partido.

Así las cosas, con este maravilloso panorama, escogerán a los Consejeros Electorales. En medio de más chiquero, imposible. ¿No cree usted?

 
lavinleon@gmail.com
Twitter: @teolavin