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Final del tunel

Lo cierto es que en Morelos se sienten las muy sabrosas vacaciones, esa lasitud que nos permitirá disfrutar y habrá de prolongarse hasta el final del Guadalupe-Reyes, el puente más socorrido del año… Y es que las vacaciones mantienen a los políticos, es decir a los diputados, a la burocracia dorada, al gobernador, sus asesores y sus secretarios, presidentes municipales, síndicos, regidores y demás cortes que tienen a cada nivel, amén de ayudantes, choferes y guaruras…a todos ellos entretenidísimos en los festejos por acá y por allá, a algunos quizá tirados en las playas, o si hay que estar pendientes de alguna ceremonia, como podrían ser las tomas de posesión de los alcaldes el primer día del año, simplemente en los jardines disfrutando de la eterna primavera. Esa tan sólo, porque ya sabemos que Cuernavaca ha perdido bastante en los últimos tiempos, al convertirse en la ciudad con peor calidad de vida. ¿Y qué le vamos a hacer? Aguantarnos como siempre… Pero decía que son días en que la prolongación de las fiestas, alejan a los políticos de sus decires y haceres y eso ha hecho que nos dejaran en paz… Dice un dicho que los pueblos progresan mientras los políticos duermen y entonces esperamos que estos días sean muy bien aprovechados para el crecimiento y desarrollo del estado. Ojalá que estas vacaciones que vemos con alarma que terminan, se agrandaran seis meses más o todo un sexenio. Cuánto descansaríamos sin ellos y no digo que desaparezcan –los políticos— pues no tienen posibilidad de desaparecer, ya que son como una maldición eterna, pero sí que  al menos se quedaran adormilados: eso sería como tolerar un pecado venial, no como lo que son ahora, un absoluto pecado mortal.
Lo que no ha descansado lamentablemente para el estado, ha sido la violencia y la delincuencia. De ahí que nos enteráramos de robos y violaciones y viéramos a los ciudadanos enloquecidos con esos humores contradictorios que son parte de la naturaleza de las fiestas decembrinas atorarse en accidentes de tránsito. Además, tuvimos el descontento que se extendió en los municipios porque ocurrió lo que se preveía: que no habría dinero en las arcas para pagar aguinaldo, o de plano quincenas a los empleados. Eso, pese a la ayuda que obtuvieron del gobierno estatal… Y ante las vacaciones de las autoridades, no se sabe bien a bien lo que pasó, o no lo quieren decir. El caso es que es absolutamente contradictorio todo lo que sale de boca de cualquiera que declare algo. Pero los empleados de los ayuntamientos andan que trinan y con razón.  
Mientras tanto los reporteros andan averiguando, porque al margen de esa nota de los dineros de las alcaldías gastadas o de plano robadas, quedan pocas alternativas noticiosas y lo cierto es que nadie saca una conclusión que no sea ese críptico “averiguaremos y deslindaremos responsabilidades”… Y la ciudadanía nos quedamos esperando que ocurra algo más que la lentitud de ese averiguar y deslindar, cuando todo mundo sabe quiénes son los causantes de tanto desaguisado, de esas administraciones desaseadas, del meter mano a las cajas sin ningún reparo, de los endeudamientos millonarios de los municipios. Y el descaro mayor es que se pretenda desechar la propuesta de quitarles el fuero a presidentes municipales, regidores y síndicos, seguramente en la necesidad de cuidarse la cola sucia.
Mientras tanto y pese a las vacaciones, se da la carrera de muchos de los políticos en busca de hueso en donde lo haya, haciendo lo impensable con tal de no quedar en la banca... Porque a estas alturas el caso es quedarse dentro y seguir comiendo del erario, es decir de las bolsas del ciudadano, porque los políticos son así y la política así es…
Pero bueno, la ciudadanía está sencillamente encantada con los regalos que se encontró bajo el árbol traídos por el Santaclos-gobierno. Por si no fuera poco con el aumento salarial de unos días anteriores, pero como quiera que sea en época decembrina, tenemos que ya se prometen muy buenos descuentos en el pago del predial y servicios municipales con tal de que vaya uno y pague y le ingrese algo de dinero a los gobiernos municipales cuyas condiciones de inicio deben ser desastrosas. Por si fuera poco, se nos asegura que pese al prietito en el arroz del hotel en que desvalijaron a todos los huéspedes, el turismo sigue llegando  a raudales para visitarnos en Morelos… O sea, mejor, imposible… Y siguiendo esa tónica, ¿a alguien le preocupa el desempleo?... Nada, nada, eso son bagatelas que seguramente se deben a alguna de esas imponderables variables económicas que el gobierno está por ajustar, porque ya ve que están en constante ajuste y es cosa seguramente de esperar a los Reyes Magos para que se acaben los problemas…
Con todo lo anterior no quisiera que imaginaran ustedes que como esta columna la escribo el 28 de diciembre estoy instalada en la celebración de los Santos Inocentes, sino que  al igual que todos quienes escuchamos tan buenas noticias inmediatamente nos alegramos de lo magnánimo que fue el Santaclos-gobierno con todos los ciudadanos… De todas maneras esperamos con ansiedad el año que viene porque lo que es este 2012 parece que lo único bueno que tiene es que está por terminar… Dispongámonos pues, a escribir uno a uno los propósitos del 2013, en que en lo personal quiero evitar comenzar el año escribiendo del tufo que sigue saliendo a cada descubrimiento de los malos manejos que se han tenido en la pasada administración municipal de esta atribulada Cuernavaca… Me niego a escribir de lo mismo, porque no puedo creer que se sigan manejando asuntos que significan atropellos para la sociedad, una sociedad que señaló cada una de las fechorías realizadas en la alcaldía durante la administración de Manuel Martínez Garrigós, sin que haya castigo ante tal rapacidad de que fue objeto el ayuntamiento durante su gestión. Esperemos que la impunidad no siga siendo reina y señora y que habrá castigo para quien o quienes contravinieron las leyes… Feliz Año y hasta el jueves.