Siguenos en
    Redes Sociales

Fantasía contra realidad

El secretario de Gobierno, Jorge Messeguer Guillén, se “oscarsergia”. Igual que su antecesor del régimen panista, las declaraciones del segundo de a bordo de la administración perredista suelen rayar en la incongruencia. Califica de “exagerada” la alerta de Estados Unidos para que los gringos no vengan a Morelos, por ser peligroso. Y sí: a los morelenses nos desagrada que huya el turismo, ningún gobierno de país alguno debe poner en riesgo la integridad personal de sus connacionales, pero infortunadamente hay razones de sobra en la alarma gabacha. Automáticos, los desmentidos a la posición mesegueriana no surgieron de la Casa Blanca, salieron de organizaciones empresariales locales, remachan hechos de la realidad que no puede tapar la fantasía de las palabras. Uno: la Cámara de Comercio de Cuernavaca replica lo que se sabe en la calle pero parece ignorar la autoridad, y al precisar el promedio de seis secuestros semanales urge al Gobierno Estatal a que convoque una reunión privada para revisar las acciones del combate a la delincuencia. Dos: Coincidente, la Asociación Nacional de la Industria de Discotecas, Bares y Centros de Espectáculos (Anidice) resalta que a lo largo de este año la recurrencia de hechos violentos ligados al narcotráfico (extorsiones por pago de derecho de piso, secuestros, etc.) causó cierres de negocios y ahuyentó de los antros a los clientes locales y a los que venían del D.F., hasta en un 60 por ciento. Y tres: de las escuelas de español, ni hablar. Hace años que los estudiantes gringos dejaron de venir… Se entiende que para vender al camello hay que hablar bien del camello, ¿pero en qué mundo vive el secretario Messeguer?.. El salario de más de sesenta mil pesos, los aguinaldos de noventa días, los carros, los choferes, los asistentes durante cuatro años y a lo mejor hasta ocho si reelectos fueran, atraen cual moscas al azúcar a los aspirantes a consejeros del Instituto Estatal Electoral. Son presupuestívoros en el amplio sentido del terminajo, no son demócratas. Por eso se apuntaron tantos desesperados por agarrar las chambas jugosas, todos o nueve de cada diez con antecedentes partidistas de siete años, como es el requisito que los veta, o más, públicos y notorios, pues lo mismo trabajaron para gobiernos, instituciones o candidatos priistas, panistas o perredistas. Descartados ya tres de cincuenta y siete, seguirá la eliminación para “depurar” a lista obesa. Perfilado a una de las cinco consejerías y supuesto candidato de aquél grupo de los mohosos de fines de los noventa, la Junta de Gobierno del Congreso del Estado sacó de la jugada a Rubén Jiménez Ricardez, porque no tiene título de carrera profesional; también a Ariel López Rivera, del equipo de campaña de Amado Orihuela, pues apenas cuatro años atrás fue consejero político del PRI, y asimismo a Patricia Lavín Calderón, mujer valiosa, preparada, pero igualmente militante del PRI y consejera del mismo partido. Pero como los susodichos no son los únicos con antecedentes de militancias o preferencias partidistas (Eleael Acevedo Velázquez,  Elías Gómez Azcárate, etc., etc.), que de plano borren el requisito de no haber hueseado para gobierno e institución de partido alguno… ME LEEN EL DOMINGO.

jmperezduran@hotmail.com