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Familias campesinas protegidas

Michel Foucult  ( 1926 -   ) , prestigiado profesor investigador de la Escuela Normal Superior de Francia, definió: 1º. A la persona como unidad económica, requiere su capacidad  de proveerse de su propia alimentación  del exterior para subsistir,   pues no es  autótrofo, como las plantas verdes que la producen mediante el proceso de la fotosíntesis.  2º. Postuló a  la familia como unidad social,  unida por  lazos fraternales de  amor     de padres, hijos (as);  cuando el amor desaparece, la familia se desintegra.  3º. A la comunidad como unidad política, formada  por  familias que se unen entre sí para  satisfacer sus   requerimientos comunes  de   agua potable,  luz, escuelas, centros de salud, mercados y otras necesidades.  La falta de empleos remunerados  ha estado obligando a los padres o hijos (as) a  buscar oportunidades laborales  en otros sitios alejados de sus pueblos. La recomposicion agraria podría ser un valioso coadyuvante para   resolver  esta crítica situación  de trabajo.   1º. El Plan de Ayala, suscrito  el 28 de noviembre de 1911 en el poblado de Ayoxustla,  Pue. por Emiliano Zapata Salazar y 44  campesinos ("ésos que no tengan miedo, que pasen a firmar") dio lugar a la formación del Ejército Revolucionario del Sur. Sostuvo tercamente como bandera de combate  la devolución   de las tierras  a sus legítimos dueños originales, despojadas por 16 familias latifundistas, conformadas en 36 grandes haciendas, dispersas en la campiña morelense. 2º. Cuando a  partir de 1920, los  ingenieros  agrónomos de la Comisión  Agraria del Sur  empezaron  a levantar  los deslindes y fraccionamientos topográficos de las haciendas,  los campesinos  empezaron a bajar sus carabinas 30 / 30. La ansiada justicia social de las tierras y aguas  inició su vigencia en el medio rural morelense,  tareas integradas  en  204  ejidos, 29 comunidades agrarias y respetándose los legítimos  derechos de 5,000 pequeños propietarios  ( cf. Censos Agrarios) 3º. Los luchadores campesinos   revolucionarios del Plan de  Ayala siglo XX  cumplieron gallardamente su compromiso.  Ya no están con nosotros. PROPUESTA. Ahora se  cuenta con  una generación  campesina   de reemplazo,  puesta y dispuesta para enfrentar los  nuevos  problemas  surgidos del incremento demográfico, demandante de comida, vivienda,  educación, salud, recreación,  cultura y deportes, exigiendo   de manera  irreductible la formulación de un  Plan de Ayala Siglo XXI, cuyos puntos de lucha   siguen a continuación: 1º.- Declarando legalmente  a la parcela  como patrimonio  familiar mancomunado; su enajenación exigiría el consentimiento forzoso de  la esposa e hijo (a) mayor de edad.   2º.- Propiciando mayor integración  familiar en  la variedad de grupos étnicos, religiosos lingüisticos, comunitarios  prevalentes. 2º.- Evitando el rompimiento del equilibrio familias / medio  ambiente. 4º.- Combatiendo  la marginación clasista, la pérdida de identidad, la neurosis de masas. Se vislumbra la oportunidad de crear empleos permanentes, la responsabilidad de trabajar en armonía contra prácticas caciquiles, corruptas, aplicando la ley agraria, de aguas, forestal, de desarrollo rural sustentable y otras reglamentarias del artículo 27º. Constitucional. El apoyo sistemático de la voluntad  de poder de los miembros del sector público federal, estatal, del social  organizado y del académico respaldarían actitudes  creativas y protectoras del patrimonio  familiar campesino. Es  cuanto.     
 
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