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Estabilidad macro, ¿sirve?

La estabilidad macro es parecida a la salud, mientras funciona bien no se siente, por lo que muchos no le dan la importancia debida. Pero cuando se pierde empiezan los problemas y se convierte en una urgencia su recuperación, ya que la enfermedad hace posponer otras metas.
Recuperar la salud cuando nos enfermamos es fundamental para trabajar, ahorrar y vivir bien. Igualmente pasa con la estabilidad macro, cuando se pierde se dificulta cumplir con las políticas públicas para crear más empleos y crecimiento.
La estabilidad macro implica una inflación reducida, tipo de cambio estable, tasas de interés bajas, deuda pública controlada y pagable y un gasto público financiado sanamente, cercano al equilibrio presupuestal.
Cuando hay una inflación alta, devaluaciones constantes, imposibilidad de pagar la deuda pública y boquetes presupuestales difíciles de llenar, se habla de ausencia de estabilidad macro. Sin estabilidad macro es difícil aumentar el empleo, los salarios reales, el ahorro y la inversión; sin embargo, hay quienes menosprecian esa estabilidad macro y dicen que de nada sirve lograrla si no se refleja inmediatamente en mejores niveles de vida, olvidando que precisamente en su ausencia, al igual que la salud, es difícil mejorar los niveles de vida para la mayoría.
La estabilidad macroeconómica no resuelve todos los problemas sociales, pero es un requisito indispensable para empezar a resolverlos. En la enfermedad es difícil mejorar nuestra calidad de vida, igualmente, sin la estabilidad macro es difícil reducir las carencias de la población.

Cualquier política social, gasto presupuestal o deuda gubernamental, que rompa la estabilidad macro, dificultará o imposibilitará alcanzar cualquier meta social que busque más empleos y aumentos de salarios reales.

Twitter: @luispazos1        Mail: lpazos@prodigy.net.mx    Profesor de Economía Política