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Envidia de la buena

Aunque resulte difícil creerlo, en nuestro medio político a veces hay señales de progreso. Tras años de parálisis legislativa finalmente apareció un remedio: la iniciativa preferente. Este mecanismo permite al Presidente de la República enviar al Congreso dos iniciativas por semestre que él considere prioritarias. El Legislativo está obligado a discutirlas y someterlas a votación. Gracias a ello se han destrabado dos reformas fundamentales que llevaban años detenidas.

Ahora bien, esto sucede a nivel federal. En Morelos seguimos padeciendo la parálisis del Congreso estatal. Hace tres meses que rindió protesta la nueva legislatura y los diputados no han aprobado nuevas leyes, ni reformas a las vigentes. Para colmo, ni siquiera han votado su agenda legislativa. La mayor parte del tiempo se les ha ido en discutir temas mediáticos en vez de analizar y someter a voto reformas prioritarias. Por supuesto que este problema viene de tiempo atrás. Nuestros legisladores ocupan sus horas en opinar sobre asuntos coyunturales desde su muy particular visión partidista. Tanta dilación les permite llevársela tranquila y no pronunciarse, mediante el voto,  acerca de asuntos fundamentales, o en otros casos, cambiar su sufragio por alguna prebenda. 

Una virtud de la iniciativa preferente es que el trabajo legislativo no se detiene cuando los partidos no tienen nada que ofrecer. Se ven obligados a discutir y votar por propuestas concretas, emanadas del Ejecutivo, quien a menudo cuenta con mejor información sobre las necesidades de ciertas reformas. 

Por todo lo anterior da envidia de la buena que a nivel federal exista la iniciativa preferente. En Morelos ya es hora de aprobar este mecanismo y crear una relación más constructiva entre Poderes.  No hay tiempo que perder. 

 

  • Facebook: Vera Sisniega      www.verasisniega.org      twitter: @VeraSisniega