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El reto imposible de Graco

De tiempos inmemoriales datan los “aviadores”. (Imagine el lector: el columnista apenas comenzaba a teclear). Medraban del erario público en múltiples dependencias. Con mucho más que hoy aterrizaban cada quincena en organismos federales, estatales y municipales. Cobraban sin trabajar, insertados en las nóminas por parientes o amigos que desempeñaban posiciones de mando. Tantos eran, que andando los años muchos se pensionaron. Subsisten, aunque en menor número. Caso de los disfrazados como “asesores” de diputados de la actual y anteriores legislaturas del Congreso Estatal, hasta ocho puestos por un solo “legislador”, Roberto Yáñez Moreno, del PSD. Pero entre todos destacaron los “aviadores” de la Secretaría de Educación Pública. Creado a fines de los ochenta o principios de los noventa el Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), sobreviven. Habilitados como “comisionados” por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación Pública (SNTE), han sido documentados varios cientos de miles en el país que engullen millones de pesos. Morelos no es la excepción, y tampoco nuevo el tema, denunciado reiteradamente por la parte del magisterio disidente y en más de una ocasión llevado a la tribuna del recinto parlamentario de Matamoros. Pero en vano, porque las mismas veces que han sido exhibidos les han hecho lo que el viento a Juárez. Nadie, ni presidentes de la República, han podido eliminarlos. Graco Ramírez lo sabe, y por eso la importancia de su compromiso de que no permitirá más “aviadores”. Les dijo lo que son: “prófugos del pizarrón”, y advirtió que sólo respetará las plaza de dirigentes delegacionales y seccionales, pues solamente éstos tienen derecho a comisiones sindicales. Duros, ásperos los conceptos del Gobernador ante la dirigencia estatal y la representación nacional del SNTE en la inauguración del Foro Estatal por un Nuevo Modelo de  Educación en Morelos, disparó: “No se equivoquen, el problema es la corrupción”. Obvia la referencia a los “aviadores” en la advertencia de que “todos, trabajadores y profesores, tendrán que cumplir con sus labores”, sentó su compromiso de limpiar la nómina del IEBEM. Sin embargo, falta lo que diga la todavía poderosa Elba Esther Gordillo. No es la primera vez que los “aviadores” son puestos en la mira. Para no ir más lejos, en febrero del año anterior el ya senador y la entonces alcaldesa electa de Jojutla, Rabindranath Salazar Solorio y Hortensia Figueroa Peralta, documentaron a “aviadores” con nombres, claves, sumas y restas en una revisión practicada al IEBEM por la Auditoría Superior Gubernamental. Pero incluso notificados a la sazón el secretario de Educación Pública, Luis Manuel Rodríguez Olvera, y el director general del IEBEM, Aroldo Aguirre Wences, nada sucedió, la enésima denuncia no pasó de lo mediático y los “prófugos del pizarrón” siguen cobrando sin trabajar. ¿Puede lograr Graco  esto que otros gobernadores no han querido o podido? Concédanle al menos el beneficio de la duda los maestros y empleados administrativos del IEBEM que sí trabajan. No es fácil. Los “aviadores” tendrían que regresar el dinero mal habido y enfrentar procesos legales por el delito de fraude… ME LEEN  MAÑANA.

jmperezduran@hotmail.com