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El nuevo o mismo PRI

Luego de disponer arbitrariamente de los recursos financieros y de las plazas y comisiones del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional durante un año para su conveniencia personal –mismos que primeramente utilizó para sabotear la campaña para la gubernatura de Amado Orihuela- Manuel Martínez Garrigós, recientemente autonombrado el “Florence Cassez de Morelos”, será removido de su cargo partidista por el CEN del PRI, finalmente, y para beneficio del tricolor en Morelos… Se han tardado.
Y la tardanza ha sido tal, que provoca sospechas sobre la honestidad del propio presidente de la república, Enrique Peña Nieto, quien como líder máximo del priísmo nacional ha permitido la permanencia de “Florance” Garrigós al frente del tricolor en Morelos y, aún más, le concedió el beneficio del fuero constitucional como diputado local plurinominal, es decir, como parte de la cuota de diputados que la ley electoral concede al PRI.
Provocada por las pillerías, las traiciones, el cinismo, los fraudes, el robo a trabajadores, los innumerables procesos penales que se le siguen, el endeudamiento injustificado al que llevó al municipio de Cuernavaca –de 38 millones de pesos, “Florence” lo magnificó a más de 1,400 millones, sin hacer nada, excepto esconder el simbólico monumento a Emiliano Zapata en un puente de concreto—, la vergüenza y descrédito del Revolucionario Institucional es tal, que el CEN del partido, encabezado por César Camacho Quiroz y por Ivonne Ortega, ordenó la destitución del tan reconocido bribón y socialmente impopular personaje: Manuel “Florence” Martínez Garrigós.
En efecto, pese a las complicidades existentes –que vaya usted a saber de qué magnitud, de qué monto son y a quiénes involucran—, la dirigencia nacional del tricolor en funciones ha decidido quitarse la lacra política que representa el autoabanderado representante del “nuevo” PRI en Morelos, cosa que por razones desconocidas, pero obvias, no hicieron en su momento Pedro Joaquín Coldwell (ex presidente del CEN del PRI) y Miguel Ángel Osorio Chong, a quienes el “Florence” tlahuica, sumido en tremendo berrinche –uno más que sumó a los muchos que escenificó durante su mandato municipal y luego como aspirante a gobernador de Morelos-, acusó de mafiosos, y, sobre todo, Emilio Gamboa Patrón, a quien nombró como  el “gángster de gánsters” de la política mexicana. Esto, tras de no ser designado como candidato del PRI a la gubernatura del estado.
A raíz de la nominación de Joaquín Hendricks como delegado del CEN del PRI en el estado, y ante la indiferencia del ex gobernador de Quintana Roo, Manuel Martínez Garrigós empezó a hacer lo que quiso en el estado de Morelos. Desde nombrar como candidato a diputado a su gemelo José, el “señor 20 por ciento”, a cómplices como candidatos a presidencias municipales y regidores, cuidando que nadie le moviera sus peones en SAPAC, la Tesorería, la Contraloría, la Secretaría de Obras, etcétera, en el Ayuntamiento de Cuernavaca y donde quiera que hubiera dinero o necesidad de cuidar los malos manejos anteriores. Y aún más: Manuel “Florence” vendió puestos partidistas para obtener una mayor cantidad de recursos y ocultar los malos manejos de innumerables ex presidentes municipales priístas que por lo mismo le deben lealtad.
Ahora, el nuevo CEN del PRI decidió que alguien muy cercano a Ivonne Ortega, ex gobernadora de Yucatán y Secretaria General del PRI, fuese nombrado delegado del tricolor en Morelos. Con esto, el mensaje es muy claro, el nuevo delegado –Benito Caballero Garza— vigilará el proceso que se dejó inconcluso hace un año, cuando “Florence” Garrigós fue nombrado presidente interino, en una evidente muestra de que, al PRI, Morelos no le importa. Esto se prolongará hasta llegar a la asamblea nacional del partido, en marzo próximo.
Lo que es un hecho es que “Florence” Garrigós se va del partido. Porque con tantos procesos penales en su contra, más los que se le siguen acumulando, se irá no sólo del partido, sino de Cuernavaca y de México, para refugiarse en Francia, donde el presidente Hollande y su señora esposa le podrían dar asilo –no sólo por la cantidad de millones que se lleva, sino porque es “una víctima de la persecución de los medios hacedores de una cortina de humo” en torno a su “gran quehacer social”.
“Florence” Garrigós reiteró ayer que no pisará la cárcel. Si no lo hiciera, el sistema judicial mexicano y el principio de justicia quedarían en ridículo ante la sociedad morelense, la que vivió las atrocidades de este inmoral funcionario público de nombre Manuel y recientemente autonombrado “Florence”.
El líder nacional del tricolor, César Camacho Quiroz, dijo hace unos días que “el PRI lo que hace es profesión de fe jurídica, lo que hace es acreditar su vocación de ser el partido de la legalidad”.
Nada más lejano de la realidad. Lo que ha hecho el PRI en un sinnúmero de municipios de Morelos es todo lo contrario. Los presidentes municipales del tricolor hicieron toda clase de trapacerías cometiendo delitos, sin respeto a ley alguna, ejercieron venganzas personales, actuando cual caciques del viejo PRI para enriquecerse de por vida ellos y sus descendientes. No en balde están como están los ayuntamientos de Morelos, y por algo el PRI perdió las elecciones estatales y muchas de las municipales, que tenían ganadas por la ineptitud de los gobiernos panistas.
Nada más falso que ufanarse de ser el partido de la legalidad. O bien, César Camacho Quiroz así como el presidente Enrique Peña Nieto ignoran qué elementos existen en su partido. O bien: algo muy grave les sabe Manuel Martínez Garrigós a cualquiera de los dos, o a ambos… Hasta el jueves.

nadiapiemonte@gmail.com


NOSOTROS LA GENTE DE GARRIGOS NO APOYAMOS A AMADO ORIHUELA QUE SIMULARAMOS TENIAMOS TODO EL DINERO EN VIATICOS EN LA CAMPAÑA
EL NOS DIJO QUE YA HABIA ARREGLADO CON GRACO TODO MEDIANTE SU HIJO ALFREDO GAYOSSO