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El marquesado

Comprendía la superficie geográfica denominada Marquesado del Valle de Oaxaca, que a partir de 1524 le adjudicara el rey Carlos V  de España y I de Alemania, a Hernán  Cortés como recompensa por haber conquistado los  territorio desde el norte de América,  California,  Arizona, Nuevo México y Texas; el  actual de México; incluyendo además  los  mesoamericanos de  Guatemala, El Salvador, Honduras,  Nicaragua y Costa Rica.  El propio Hernán  Cortés fijó su residencia en lo que  hoy es la ciudad de Cuernavaca,  dentro de la entidad designada  Morelos. La guerra de Independencia contra  España, de  1810 a 1821, se realizó dentro del virreinato  denominado Nueva España, formándose  al triunfo la efímera (1821/1824) República Federal de  Centro América,  con México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.  En 1824 se realizó un plebiscito decidiendo que los pobladores pasaran a formar sus propios países. Los chiapanecos aprobaron permanecer adheridos a México. En esta perniciosa medida separatista político/demográfica, mucho  influyó el embajador de Estados Unidos  Dwaigth Monroe,  propalador de la frase  estigmática  “América para los americanos”,  pero de Estados Unidos de Norteamérica: durante  todo el siglo XIX y la primera mitad  del XX próximo pasado, nuestros desdichados pueblos sufrieron  dictaduras, cuartelazos, golpes de Estado, revueltas, represiones, encarcelamientos a intelectuales,  matanzas de indígenas, invasiones,  atracos y despojos. A partir de la terminación de la 2ª Guerra Mundial 1939/1945, se han venido realizando encomiables esfuerzos de unificación  político/económica,  tales como la formación de la Organización de Estados Centro Americanos, el Banco de Desarrollo de Centro América; el “Plan Mérida México/Centroamérica”, el Programa Centro Americano del Mejoramiento del Maíz, entre otros; todos fallidos. Se enseñorea intensamente el  drama   humano de la pobreza, tipificada por el hambre, el desempleo, la descapitalización y el deterioro ambiental. Predomina la angustia y desesperanza de miles de  jóvenes, huyendo de sus pueblos originales en busca de oportunidades de mejor vida hacia  los Estados Unidos, cruzando  el río Suchiate,  adentrándose al país trepados en el ferrocarril carguero denominado “La Bestia” y llegando hambrientos y desfallecidos, a  Ixtepec, Oaxaca, lugar de la Posada del Camino del padre Solalinde, para recibir algo de pan, tortillas  y un petate para descansar. Y continúan su viaje  mediante polleros que los explotan, incluso son   masacrados por bandas de narcotraficantes como ocurrió  en Río Bravo/Matamoros, Tamaulipas.  PROPUESTAS: Aun cuando continúan persistiendo diversas opiniones de esos personajes hipócritas,  mentirosos,  fementidos, vende patrias,  lo cierto es que  mucho podrían coadyuvar a corregir tan dolorosas condiciones que resienten los pobladores  mesoamericanos, aplicando  los  principios de la Revolución  armada 1910 / 1920 y la Constitución del constituyente de 1917,  expresados: 1º.- Mediante sus artículos: 3º De  la educación pública, laica, popular y gratuita.  2º.- De los artículo 7º y 8º de la libertad de expresión y de publicación de libros y escritos, limitados por la moral y el orden.  3º.- Del   27º, sobre el aprovechamiento de  las tierras aguas y bosques.  4º.- Del artículo 39º de la soberanía  del pueblo; del 123º de  las relaciones laborales y la  previsión social, y del 130º, sobre la libertad de creencias religiosas y de  cultos en espacios cerrados. En consecuencia, sería pertinente: 1º Convocar  a un gran debate popular de los ciudadanos mesoamericanos  a efecto de:  A) Crear una  asamblea legislativa  para  elaborar en primera instancia  una constitución  común para los  pueblos mesoamericanos,  con poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, compartidos pero al mismo tiempo  asegurando  la  libertad  democrática de libre comercio, tránsito y publicaciones. B) Construir un sistema de la educación superior universitaria/tecnológica e intercambiable, a  efecto de incorporar  a los jóvenes  a la era del conocimiento. Por lo menos. Es cuanto.