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El fuero constitucional: de la inmunidad a la impunidad

La actual legislatura del Congreso de Morelos ha enviado algunas señales alentadoras para la sociedad,  con las que pretende tomar distancia del vergonzoso desempeño de la legislatura anterior.  
En las últimas semanas, los diputados locales  han aprobado diversas reformas que responden a los reclamos ciudadanos de poner límites a los excesos y  abusos del poder,  como la modificación del Artículo 147 de la Constitución de Morelos, que elimina el fuero constitucional a presidentes municipales, síndicos, regidores, consejeros del IMIPE y consejeros del Instituto Estatal Electoral, propuesta del Diputado del PAN Javier Bolaños Aguilar. Es importante que el amable lector recuerde que la aplicación de esta medida para los diputados del Congreso local, para el Gobernador del estado y los Magistrados del Poder Judicial queda bajo el ámbito de influencia de los legisladores federales.
¿Cómo surgió el fuero? ¿Cuál fue su evolución histórica en la política mexicana? Los documentos fundacionales del México independiente -luego  de trescientos años de dominio de la corona española-  describían la inmunidad parlamentaria como la figura a través de la cual los diputados eran inviolables por sus opiniones. Un mecanismo de protección indispensable, que en tiempos autoritarios permitía que los diputados críticos de los gobiernos manifestaran sus ideas libremente. Pero con el paso del tiempo, esa inmunidad parlamentaria se transformó en un “fuero constitucional” del que gozaron no solamente los diputados, sino también el clero, el ejército y los servidores públicos de más alto rango.  
El fuero constitucional ha funcionado como escudo protector que impide que los órganos jurisdiccionales procedan penalmente en contra de quienes ostentan un cargo público de primer nivel. Una medida que estaba destinada a garantizar libertades como la de conciencia y de expresión, se transformó en un privilegio que otorgó impunidad a los servidores públicos. Bajo el amparo del fuero, han proliferado los casos de gobernantes que han agraviado a la sociedad desviando recursos públicos, que han dejado en bancarrota a las ciudades o estados en donde gobernaron, que han cometido actos arbitrarios y han violado la ley. Esa interpretación torcida del fuero favoreció la protección de verdaderos delincuentes, ya que en la práctica, la clase política ha permanecido al margen de mecanismos eficaces de rendición de cuentas. Es por ello que la eliminación del fuero a servidores públicos estatales, entre ellos los presidentes municipales, es un gran avance a favor de la rendición de cuentas y la lucha contra la corrupción.
Con la eliminación del fuero, los servidores públicos se la pensarán dos veces antes de ser omisos, antes de no atender  las demandas que se interpongan en su contra, antes de enredarse en disputas legales innecesarias o antes de violar la ley. Supongo que una vez que entren en vigor estas reformas constitucionales, cobrarán especial relevancia todos aquellos documentos que demuestren la participación de los funcionarios públicos en la toma de decisiones. A estos documentos hay que agregar las actas de entrega-recepción de la administración pública, que eran consideradas como un asunto menor. A partir de ahora, las actas de entrega-recepción serán revisadas minuciosamente, ya que el funcionario público entrante buscará deslindarse de las irregularidades cometidas por su antecesor.  
 Con las reformas recientemente aprobadas, el Congreso de Morelos cumple con sus facultades legislativas. Sin embargo, es importante que los diputados recuerden que está pendiente que informen a la sociedad sobre otra de sus obligaciones fundamentales: vigilar la correcta aplicación de los recursos públicos. Resulta inexplicable que los legisladores guarden silencio frente a la actuación ineficiente de la Auditoría Superior Gubernamental, organismo de vigilancia y control que depende del Poder Legislativo, y que a la fecha no ha podido o no ha querido entregar los resultados de las revisiones a las cuentas públicas de los ayuntamientos, especialmente de Cuernavaca. ¿Qué nos pueden decir los diputados sobre ese pendiente? Tan importante es poder fincar responsabilidades penales a los funcionarios públicos que cometieron delitos como tener información oportuna sobre el ejercicio de los recursos. Si el Congreso de Morelos no puede hacer un seguimiento puntual y eficaz del ejercicio presupuestario, de poco servirá quitar el fuero a los gobernantes corruptos.

lolita_panorama@yahoo.com.mx