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El Caso Walmart

Algo que ha acaparado la atención de los ciudadanos es la mención del gobernador del estado dentro del Caso Walmart, debido al escándalo que a nivel internacional hizo el Congreso de los Estados Unidos la semana pasada.
Al ser cuestionado sobre ello, Graco Ramírez consideró que hay personas dedicadas a lograr que aparezca su nombre en escándalos de corrupción, para dañarlo políticamente, como consecuencia de la postura que ha asumido y a los intereses que ha afectado. Dijo que nadie debe de espantarse: “Esto no es algo nuevo en la política. Están preocupados porque vamos a tener resultados, porque estamos cambiando las cosas, porque estamos golpeando intereses, porque estamos logrando acuerdos nacionales impensables hace algunos años, porque estamos contrariando a los profetas, porque estamos construyendo con pluralidad, porque estamos logrando inversiones para Morelos nunca antes vistas”.
De la misma manera, informó que con el apoyo de un perito traductor, oficialmente acreditado, analizó el correo electrónico mediante el cual pretenden involucrarlo en el escándalo de sobornos que directivos de Walmart presuntamente pagaron para facilitar la apertura de tiendas en México, concretamente ante el gobierno del Distrito Federal, entre los años 2003 y 2005.
“Encontramos que no hay ningún elemento que señale que yo soy receptor de esos recursos, sino que soy intermediario, gestor, representante, insinuando que yo representaba al gobierno de (Andrés Manuel) López Obrador, para que se hicieran las cosas de licencias” para la apertura de las tiendas Walmart en el Distrito Federal.
 Negó haber tenido alguna relación con la empresa Walmart y sus directivos entre los años 2003 y 2005, inclusive como precandidato y candidato a gobernador de Morelos -en 2012- tampoco existió, salvo un encuentro informal en el que Luis Gómez, vicepresidente en México de la empresa, le solicitó una reunión, a lo que respondió que lo haría una vez que ganara la elección.
Recordó que en el periodo 2003-2005 era presidente del PRD en Morelos y estaba en campaña para ser senador de la república, y por lo tanto no había tenido ninguna relación con el gobierno del Distrito Federal, que encabezaba López Obrador, y no podía fungir como enlace entre autoridades y empresarios, como se pretende hacer creer en el correo electrónico que lo involucra en el escándalo.
Indicó que la información que desató la polémica la semana anterior “habla de una declaración” de congresistas de Estados Unidos, lo cual es falso; “es simplemente la toma y reproducción” de lo aparecido en un portal.
“En primer lugar, no se publicó en el New York Times; segundo lugar, es un correo; tercer lugar, es una emisión de un portal que empieza a correrlo, y cuarto, ya veremos quién está detrás de eso”.
Molesto, agregó que con recursos propios y sin imponer su investidura es como atenderá el tema en el que se le pretende involucrar en presuntos actos de corrupción promovidos por la cadena comercial Walmart de México.
Explicó que sus abogados preparan una denuncia penal por la calumnia de que es objeto, y otra civil, por daño moral; mismas que presentará ante la PGR, a fin de obligar a Walmart a que aclare las cosas y lo deslinde del escándalo.

El gobernador señaló que su gobierno no tiene el interés de privilegiar a las tiendas departamentales o supermercados; sin embargo, expresó que está abierto a la inversión siempre sujeta a reglas, y dando prioridad al rescate de mercados públicos. En Morelos, la facultad para otorgar licencias de funcionamiento es exclusiva de los ayuntamientos y sus cabildos, y no del Gobierno del Estado; aunque se está preparando una iniciativa para que, en el caso de las grandes tiendas comerciales, se considere la opinión del gobierno estatal.
Por su parte, los partidos de oposición, el PRI y el PAN, pusieron el dedo en la llaga al señalar el líder cenopista de Morelos, Samuel Palma, que la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) del PRI convocó a Graco Ramírez a transparentar sus bienes patrimoniales y los recursos que invirtió en la campaña que lo llevó a la gubernatura, para demostrar que es falsa su participación en el escándalo por corrupción de la empresa Walmart. Sostuvo que, lo que hasta el momento se ha podido observar como defensa de parte del Gobernador del Estado, es un deslinde mediático, pero ningún hecho que evite suspicacias o el cuestionamiento sobre la honestidad del titular del Poder Ejecutivo.
“El deslinde no se ha dado en los términos correctos. Sabemos que hay declaraciones de carácter mediático, pero el deslinde debe darse con datos y elementos que den satisfacción a la sociedad sobre la calidad de sus autoridades”, y exigió al Ejecutivo aportar hechos, pruebas concretas que terminen con los cuestionamientos y al mismo tiempo le den certidumbre tanto a la política estatal como a las futuras inversiones.
Por su parte, el Partido Acción Nacional señaló  que el gobernador Graco Ramírez debe concretar la presentación de una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR), y que sea la autoridad la que determine si verdaderamente son calumnias los señalamientos de complicidad en el escándalo de sobornos del grupo Walmart. La exigencia es del grupo parlamentario del Acción Nacional en el Congreso del Estado.
Por lo que podemos ver, el caso de Walmart no está cerrado, y, les guste o no, las cosas no son tan sencillas como parecen; los partidos políticos de oposición están poniendo el dedo en el renglón, y al parecer el Ejecutivo demandará, no sabemos cuando.
El documento interno de la empresa transnacional señala que el principal contacto del gobierno del D.F. fue Graco Ramírez, y lo señala ciertamente como congresista; también informa que se entregaron ocho cheques, cada uno de un millón 200 mil pesos de mordida para poder abrir la tienda de Teotihuacán de dicha empresa.
Si a ello se refiere la denuncia que hará el gobernador, será mejor que se apure; no vayan a salir con otra cosa los americanos.
La investigación es del Congreso Americano acerca de una empresa americana y, conforme a las leyes estadounidenses, no se castiga el que exista corrupción, sea en México o en otro país del mundo; lo importante para los americanos es que no exista corrupción en sus empresas. Con demanda y todo, el Congreso va a seguir investigando hasta quedar satisfecho.
El gobernador va a demandar en las dos vías, civil y penal. Habrá que esperar la demanda y la resolución del juez.
Los americanos, por su parte, no se van a detener, pase lo que pase, y la moneda está en el aire. ¿No cree usted?

lavinleon@gmail.com
Twitter: @teolavin