Dos programas
Posiblemente el Dr. José Ma. Luis Mora (1794-1850) haya sido uno de los intelectuales más brillantes del siglo XIX: maestro, economista, orador, escritor político y, principalmente, ideólogo de la primera Reforma del país. En 1906, en París, en un volumen se publicó el libro: “Papeles Inéditos. Obras selectas del doctor Mora”. Existe un ejemplar en la Biblioteca Nacional José Vasconcelos, de la ciudad de México. Mantiene gran vigencia el paradigma del Dr. Mora: “Un trato igual a desiguales, es desigual”, a partir del cual parecería indicado formular dos planes académicos hacia el desarrollo morelense, a saber: 1.-De acuerdo a las tradiciones, usos y costumbres prevalentes en los 33 pueblos y comunidades originales, principalmente de los Altos morelenses. 2.-Para el sector moderno estatal, de las zonas industriales, comerciales y financieras urbanas, suburbanas y periurbanas estatales (Cuernavaca, Temixco, Jiutepec, Xochitepec; Cuautla, V. de Ayala, Yecapixtla; Jojutla, Zacatepec, Tlaltizapán, Tlalquiltenango; Jonacatepec, Tepalcingo, Axochiapan; Ocuituco, Tetela del Volcán, Zacualpan y Temoac). Las acciones de planeación, programación, ejecución y evaluación podrían incluir las siguientes modalidades: a) Del sector público federal, estatal y municipal: Presupuestos de gasto público; servicios personales; compras de consumibles, adquisiciones de activos fijos e inversiones en infraestructura. Estarían avocadas las delegaciones federales de Agricultura, Economía, Protección del Medio Ambiente, Trabajo y Previsión Social y demás. b) Del sector privado: Inversiones productivas, agropecuarias, industriales, comerciales, programables mediante las respectivas cámaras constituidas de la agricultura, industria, comercio, turística restaurantera. d) Del sector social: Cooperativas, grupos solidarios, mutualidades. e) Del sector académico: Universitario y tecnológico, investigaciones experimentales, divulgación, capacitación. Sería deseable enfocar ambos programas a las siguientes líneas prioritarias de acciones: 1ª A la producción de comida abundante de calidad y barata, a efecto de contribuir a la campaña en proceso de lucha contra el hambre. 2ª A la generación de empleos permanentes y remunerados con justicia, a efecto de frenar las migraciones y el despoblamiento de jóvenes de sus comunidades originales. 3ª Al logro de la seguridad, paz y tranquilidad, tan apreciables, según las garantías constitucionales individuales, familiares y comunitarias. 4ª A la preservación del medio ambiente: barrancas limpias, recolección de basura y desechos, pureza del aire. La feroz competencia generada por el mundo globalizado impone apartarse lo más que sea posible del principio de la improvisación constante, como sistema de estudio y solución de los asuntos personales, familiares, comunitarios, estatales y del país en general. Parece algo difícil de lograr relativamente para los miembros de la Nueva Visión, o sea, medir los alcances de estas medidas patrióticas, nacionalistas y revolucionarias, ya que están acostumbrados a llevarse nadando de muertito las soluciones a fondo de los problemas políticos, económicos, sociales y culturales que aquejan a la sociedad morelense. PROPUESTAS: Decía don Alfonso Reyes, el de “Homero en Cuernavaca”: “Todo lo sabemos entre todos”; y ahora valdría la pena agregar: “Todo lo hacemos entre todos”. Las cuatro demandas irreductibles arriba enunciadas de comida, empleos, seguridad y protección ambiental demandan acciones enfocadas hacia una planeación, programación, ejecución y evaluación apropiadas a los dos sectores: Al tradicional de usos y costumbres; y al moderno, de vanguardia, Internet, digitalizado y computarizado. Afortunadamente, la entidad morelense cuenta con una pléyade de jóvenes entrenados y bien preparados, capaces de efectuar estas tareas con diligencia, precisión y valor, para bien de todos. Es cuanto.
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