Se han pronunciado millones y millones de palabras de sesudos analistas, expertos y no expertos, en torno a lo que diríase que tiene en vilo a los mexicanos: la transmisión del debate… Si hacemos caso de los noticieros y de los encabezados de la prensa, nada es tan importante como la negativa de TV Azteca que, prefiriendo el rating, decidió transmitir a esa hora dominical el partido de futbol Tigres-Monarca, en vez del debate… Y ahí se sostuvo el señor dueño de la televisora que antes era pública y manejaba directamente el gobierno, y que un día de esos de la feroz privatización que se dio en tiempos de Salinas de Gortari, cayó en manos del homónomo empresario regiomontano… El señor Salinas, de TV Azteca, dijo que no iba a utilizar su canal para transmitir el debate. Y que los demás le hicieran como quisieran… Está en su derecho de hacerlo, así el IFE –según cuentan— en voz de su propio patrón-presidente, Leonardo Valdés, fuera y le pidiera, casi le rogara al señor Salinas que se abocara a transmitir el debate dominical… Pues el NO rotundo dio pie a que todo el México con voz decidiera por los que no la tienen. Debe transmitirse, no debe transmitirse. Se dio la formación de los clásicos bandos y, como suele ocurrir en los tiempos de la modernidad y la democracia, unos jalaron por un lado, el del sí; otros por el otro, el del no.
Si uno jugara a las suspicacias, podría imaginar que todo esto se debe a que no hay información, que no está pasando nada en este país que valga la pena comentarse, y que por eso todos los medios se dieron a jugar a la interpretación de la negativa de la televisora Azteca a transmitir el debate dominical. También podría creerse que el hartazgo por leer los partes de caídos en la estúpida guerra de Calderón provocó el giro informativo. Y eso tiene un tanto así de explicaciones: para qué enterarnos de más periodistas muertos, de más hallazgos de fosas, de acribillados, colgados, despedazados, de colaterales, de militares y marinos muertos en un enfrentamiento con los criminales, que al fin y al cabo ha sido el meollo de la información de todos los días desde que a Calderón le dio por vestirse de verde y decirnos que llegaría hasta el fin de su mandato haciendo esa guerra que luego no era guerra, sino lucha, y ahora no sabemos lo que es, cuando lo verdaderamente importante es que el dueño de TV Azteca no quiere transmitir en su canal de mayor rating el debate de los presidenciables, porque prefiere transmitir el futbol… Han sido estos días de la semana que hoy se acaba, días en que cualquier tema cayó a cero rating: ni la decisión de la Corte a favor de la toma de nota de Napoleón III –no vaya a confundirse con el Napoleón cuyas tropas perdieron en la batalla del 5 de mayo que hoy se conmemora su 150 aniversario con bombo y platillo, en Puebla— ha conmovido como para que la nota sobresalga. Tampoco el que le permutaran la multa –la madre de todas las multas— de 12 mil millones de pesos que la Comisión General de Competencia le había fijado a Telcel, y que ahora pagará con “servicios mejores y más baratos a los usuarios”. Pasaron como si nada declaraciones tan sesudas como las de doña Josefina Vázquez Mota respecto de que “silencio o balas” son las formas del crimen organizado. Nadie se ocupó de las cenizas exhaladas por el Popo, ni los temblorcitos provocaron la ocupación de las autoridades dedicadas a la seguridad comunitaria. Vamos, ni siquiera fue importante cualquiera de esas declaraciones tan radiantes a las que nos ha venido acostumbrando el Presidente Calderón, a partir de que dio su Informe ligeramente desinformado.
Ojos, oídos y plumas centrados en el debate de que la televisora del Ajusco se negara a transmitir el debate. A última hora parece que el señor dueño de la transmisora decidió dar medio brazo a torcer y propuso transmitir el debate dominical por el Canal 40. Quizá lo enterneció ver el otro debate, el que sostuvieron Sarkozy y Hollande en Francia, que ese sí ya se dio y logró dividir aún más a los franceses de lo que ya lo estaban, pero no porque transmitieran al mismo tiempo el futbol, sino por otras razones que quienes no sabemos francés tan sólo adivinamos.
Ojalá y el debate que se transmitirá por los canales que ya lo pactaron dé por finalizado el debate sobre la transmisión del debate. Y que para la próxima semana el tema no sea sobre el debate… Hasta el martes.
nadiapiemonte@gmail.com
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