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Comida chatarra

A pesar de la ley emitida por Felipe Calderón y por el Congreso de la Unión, sobre la limitación de la publicidad en las televisoras de los productos milagro, la publicidad desmedida de la comida chatarra que se hace diariamente violando esa ley sigue envenenando al pueblo, y en especial, a la niñez, quienes desean todo lo que dice la televisión, y cuyos padres se lo compran; así como los medicamentos mágicos, ante la imposibilidad de asistir a algún centro médico o comprar medicinas de patente –anunció Fidel.
-Eso de los productos milagro es lo menos dañino, ya que lo que de veras ha afectado a nuestro pueblo son esas comidas chatarra, como las papas fritas, los “churrumais”, las bolsas de garbanzos, los chicharrones, los gansitos, hechos de harinas y aceite reciclado, sumado a las enormes cantidades de sal y azúcar de esa “comida” y otras porquerías hechas por firmas que se dicen mexicanas, pero que fueron adquiridas por las compañías gringas –añadió Renata.
Seguramente en la Secretaría de Salud creen que no pueden contra esos negocios, a los que a pesar de que se les llame la atención o se les multe, sus contactos con las más altas autoridades federales casi siempre les exime de culpa alguna. Con toda esa falsa publicidad, que llena la mente de la gente, propiciando la gordura excesiva de mexicanos, así como la propensión a la diabetes temprana, afecciones renales y coronarias. Estas firmas son culpables de que en seis años haya habido más de medio millón de muertes de diabetes por causa de las frituras y los refrescos embotellados que han afectado la salud del pueblo, convirtiendo a México en uno de los países que más refrescos de cola consume en el mundo, lo que conlleva que éste sea el país con más sobrepeso y obesidad del planeta, intervino el doctor Gil. “Si continúa la venta de frituras y bebidas azucaradas, a fines del próximo sexenio la muerte por esos motivos será de por lo menos 700 mil personas más”, mencionó.
-Por otro lado, las presiones que efectúan las grandes empresas para seguir vendiendo esa chatarra y para que no se atiendan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para proteger a la infancia y a los adultos ignorantes de tanta venta de alimentos nocivos, tanta publicidad para vender refrescos azucarados y alimentos que no ayudan a la salud de la población, sino que la perjudican –agregó el doctor Green.
-De dónde salieron tantos enemigos de la población mexicana, porque entendemos que los empresarios se escudan en que las grandes inversiones deben tener grandes ganancias, sin importarles el bien común ni del pueblo ni de su propia familia, pero lo imperdonable es que nuestros representantes, el Presidente de la República, el Secretario de Salud y los miembros de las Cámaras del Congreso de la Unión sean cómplices del perjuicio que se le está haciendo a la población y a todo México. ¿O van a seguir arropando en estos últimos días a los tiburones de la comida chatarra?–añadió Renata.    
-Aunque no debemos olvidar a los fritangueros de los parques y las esquinas, quienes sólo reciben la visita de los inspectores que les cobran los “permisos”, se comen sus tacos, pero no revisan si el aceite que usan es reciclado, que los taqueros se laven las manos, que el que cobra no toque la comida. Aunque que es muy difícil erradicar la costumbre de comer en la calle, por el precio y por las grandes distancias –manifestó el doctor Vega, mientras pagaba las tortas de chorizo que se había comido, antes de que todos volvieran a trabajar a la Clínica del Seguro Social.
 
rafaelbenabib@hotmail.com