Este relato histórico muestra el importante papel del clima en los acontecimientos que han modificado el curso de la civilización. Mucho se ha escrito sobre la importancia de la economía en el crecimiento de los países. Del clima apenas se habla en los medios informativos científico/tecnológicos. Ahora, tal vez, sea uno de los factores críticos en la planeacion, programación y proyecciones. Por ejemplo, el desatacado economista de la Universidad de Harvard, John Kenneth Galbraith, postulaba que dentro de los próximos 3,000 años, a uno y a otro lado de la línea ecuatorial, apenas se localizarán dos países desarrollados ; casos de Australia y Nueva Zelanda, en tanto que, en los demás, el nivel de vida será bajo y el promedio de vida muy corto. Los países tropicales o subtropicales generan un PIB/capita/año inferior a $1,000 dls. La mayoría es apenas de $300 dls/año. Y aún varios sumamente pobres, menos de $ 100 dls/año (Niger, Alto Volta Chad). Los 10 países más desarrollados del mundo están ubicados en regiones nórdicas, de climas invernales fríos, contabilizan ingresos per capita arriba de los 30,000 dls/año. El de los suizos asciende a
$50,000 dls/año, el más elevado de todos. Estos ejemplos no significan que la relación entre clima/economía sea de uno a uno; más bien, que el mayor crecimiento a ha tenido lugar en el mundo occidental dominado bajo condiciones climáticas relativamente duras, extremosas. En el caso del país, la situación ha sido diferente. Por una parte, los especialistas en ciencias políticas y en ciencias económicas, salvo honrosas excepciones, han soslayado la trascendencia de los enlaces y conexiones entre el clima, la producción y el progreso. Por otro lado, los climatólogos y los meteorólogos han tratado de permanecer dentro de los muros académicos; no han atravesado los campos de su especialidad del medio ambiente al desarrollo económico y el progreso social. Cuestión de enfoques de los estudiosos, siendo menester corregir esta separación relativa entre las ciencias políticas, económicas, y las físicas de la atmósfera; han de corregirse los vacíos de información y fomentar investigaciones en la formación de especialistas para la determinación de la cuantía y calidad de los datos indispensables, en suma, a la tendencia general de considerar los factores climáticos dentro del marco del desarrollo socioeconómico del país.- La ocurrencia de heladas, sequías, vientos ciclónicos, granizadas, ondas cálidas, disminución de escurrimientos a las presas agrícolas y eléctricas, retraso del ciclo de lluvias y otros fenómenos climato/ecológico/meteorológico/de la atmosféra planetaria constituyen serios motivos de preocupaciones políticas económicas, sociales, antropológicas y culturales;
locales, municipales, estatales, regionales del país. PROPUESTA: Parece indicado: 1º.- Fortalecer una coordinación más estrecha entre las dependencias nacionales (Servicio Meteteorológico Nacional, el CENAPRED) y el Centro de Detección de Huracanes de Florida con la Organización Meteorológica Mundial de la ONU. 2º.- Equipar 836 estaciones meteorológicas pueblerinas morelenses. 3º.- Intensificar predicciones informativas diarias y horarias impresas y audiovisuales. 4º.- Abrir nuevos campos académicos sustantivos: biometeorología, aerobiología,
bioenergética, radiaciones, ampliándose los cuadros de conocimientos para coadyuvar en las decisiones pertinentes. Es cuanto.
baldovinos @uaem.mx
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