Hoy, 28 de noviembre de 2012, habrán transcurrido ciento un años de la firma del Plan de Ayala, efectuada por 44 morelenses (“esos que no tuvieron miedo”), usando una mesita y una silla de una casa campesina de Ayoxuxtla, poblado de la mixteca poblana/morelense/guerrerense/oaxaqueña. Se ha escrito una amplísima bibliografía sobre el seguimiento de ese histórico documento de la Revolución agraria (1910-1920): Womack, Sotelo Inclán, López González y demás. Fueron numerosas las vidas campesinas sacrificadas en la lucha para eliminar el hambre, la ignorancia y la injusticia; mediante la posesión legítima para el usufructo de las tierras cultivables, devueltas a sus poseedores originales. En reuniones sistemáticas, realizadas cada jueves, a partir de las 12 horas, en el local de la Liga de Comunidades Agrarias Morelos CNC, ubicada en la Av. Lázaro Cárdenas, 500, Col. Jiquilpan; bajo la presidencia de Félix Rodríguez Sosa, dirigentes, comisariados ejidales e ingenieros agrónomos realizan balances enunciativos sobre la situación campesina morelense, a partir de las consecuencias de la funesta contrareforma agraria de enero de 1992, del salinato 1988/1994, entre otras: 1º.-Canceló la distribución de tierras a jóvenes campesinos. 2º.-Estableció vías para la privatización de la propiedad ejidal/comunal. 3º.-Propició la venta de parcelas de magnífica calidad de suelos, forzada por voraces inmobiliarias coludidas con corruptos funcionarios de oficinas federales/estatales/agrarias para destinarlas a las construcciones de conjuntos habitacionales. 4º.- Expulsó a grandes masas campesinas desocupadas, lanzándolas a mortales aventuras migratorias a Estados Unidos, por ejemplo. 5º.- Afectó la disminución de las superficies morelense dedicadas a la producción maicera reflejadas en faltantes para cubrir la demanda irreductible de comunidades enteras; un pueblo que depende para comer de lo que producen otros pueblos, es un pueblo que vive de rodillas. A partir de esta conmemoración del Plan de Ayala, siglo XXI, procedería suscribir un fuerte compromiso campesinos/ingenieros/agrónomos hacia una fuerte recuperación del campo y de los campesinos, empezando por la reconstrucción del Artículo 27 constitucional y sus leyes derivadas a sus principios originales, patrióticos, nacionalistas, revolucionarios. Otras medidas coadyuvantes serían: 1º.- Asegurar mínimos de bienestar a las familias urbanas, periurbanas y rurales 2º.- Proveer comida abundante, de calidad y barata a la población. 3º.- Combatir ambulantajes, propiciando empleos permanentes y remunerados con equidad. 4º.- Elevar la protección social, seguro popular, derecho a un subsidio mensual a los sin trabajo. 5º.- Educación media superior, universitaria/tecnológica y gratuita a jóvenes. 6º.- Actualizar el padrón de recipiendarios del Procampo, del Programa Oportunidades y activos productivos. 7º.- Fortalecer las actividades de orientación, información, divulgación, extensión, capacitación a mujeres, núcleos indígenas, discapacitados, tercera edad, de 70 y más. 8º.- Guarderías, estancias infantiles, desayunos escolares, recreación, cultura y deportes. 9º.- Capacidad patrimonial, ahorros, vivienda popular, seguridad, paz y tranquilidad. En resumen, conjuntos integradores de actividades federales/estatales/municipales, apartadas de nocivos verticalismos/populismos/patrimonialismos, hacia metodologías ejecutadas/evaluadas/retroalimentadas para corregir lo que salió mal y perfeccionar lo que salió bien. Serían tareas de todos la realización de las actividades de planeación/programación/ejecución y participativas, pues “todo lo sabemos ente todos”: Alfonso Reyes (1889-1959). Es cuanto.
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