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Ciencia y Tecnología, conductos para la paz

A través del desarrollo, la ciencia y la tecnología, se puede aspirar al mejor desempeño económico de un país. Basado en esta premisa, el presidente Enrique Peña Nieto, después de la toma de protesta del nuevo director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Enrique Cabrero Mendoza, lo autorizó a iniciar cinco acciones para tener una mayor inversión, que puede alcanzar hasta el 1.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) al final del sexenio, con el objetivo de que la ciencia y la tecnología sean más efectivas. El jefe del Ejecutivo Federal aseguró que, a través del este aumento de presupuesto, México puede conseguir la paz tan anhelada en los últimos años, pues habrá más espacios de desarrollo para todos los mexicanos. “Va a abrir mayores espacios de desarrollo individual a más mexicanos, que en lugar de tener o dedicarse a alguna actividad ilegal o ilícita, tengan cabida dentro de algún espacio de desarrollo individual en el que aporten conocimiento a partir de una adecuada educación”, subrayó. Para que todo pueda llevarse a cabo, solicitó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que, en coordinación con el Conacyt, marquen una ruta crítica para que el presupuesto se triplique en diez años, y pidió que se haga el uso óptimo de estos recursos. Aunque al sector público le corresponde liderar las acciones a seguir, la iniciativa privada no puede quedar fuera de este ambicioso proyecto, por lo que se creará una fundación de ciencia y tecnología que tenga la participación de los dos sectores más importantes en la economía del país. Como buenos mexicanos, acostumbrados a dar oportunidades a todos los partidos políticos, en lo general, y a militantes de ellos, en lo particular, esperamos que este propósito del nuevo mandatario federal se logre a cabalidad, sobre todo por lo que representa para los estudiosos en ciencia y tecnología, quienes hasta ahora tienen que conformarse con sueldos miserables en las empresas donde son contratados tras terminar sus estudios. Éste será un punto muy importante que deberá quedar claro, porque los empresarios e industriales, léase la iniciativa privada, están acostumbrados a tener mano de obra barata, y cito el trabajo de los expertos en ciencia y tecnología como mano de obra, porque así lo ven los patrones, al no dar valor al intelecto de las personas. Además, escudados en la participación que tendrá en el rubro, la iniciativa privada pueden querer cobrarse su inversión explotando el talento mexicano. Esta actitud patronal es el pan de cada día, y si el nuevo gobierno no pone las reglas salariales correctas (con esto quiero decir que la reforma laboral que nos dejó de herencia Felipe Calderón debe desecharse para dar paso a una acorde con las necesidades de todos los mexicanos, no sólo con los afanes caciquistas de gobernantes que quisieran que los trabajadores volvieran a la esclavitud), seguiremos teniendo científicos, técnicos o licenciados de primer nivel viviendo en condiciones precarias. Cabe aclarar que si bien el talento mexicano tiene que recibir óptimas oportunidades laborales, también quienes pudieran no tener carreras universitarias, y cito como ejemplo a muchos obreros: deben también percibir buenos salarios, ya que ellos son el sostén de la producción, y porque la fuerza de trabajo debe ser remunerada de igual manera. Recordemos que cuando se suscitó la polémica partidista en torno a la reforma laboral, Enrique Peña Nieto dijo que presentaría su reforma laboral, que esperamos tenga como premisa favorecer a los trabajadores, no a los empresarios únicamente. Las cinco políticas públicas que, dice el presidente de la República, deberán aplicarse durante su sexenio y continuar en los próximos son: Diseñar políticas públicas acordes con las necesidades de cada estado. Fortalecer el Sistema Nacional de Investigadores, la vinculación académica y de producción. Creación de un Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación, de intercambio y vinculación con los sectores productivos. Participación directa de la  Secretaría de Educación Pública. Partipaciòn de la iniciativa privada. “Contamos con un número significativo de científicos y tecnólogos consolidados y de muy alto nivel. Contamos también con una infraestructura importante, con un sistema de financiamiento y con empresas ávidas de elementos para innovar y ser más competitivas. No obstante, nos hace falta dar ese gran salto que otros países si han logrado dar”, precisó Enrique Peña Nieto. ¿Qué sigue?... Esperar que los recursos sean manejados, no con transparencia, porque de nada nos sirve enterarnos que se destinaron a otro programa o pasaron a la cuenta bancaria de algún funcionario; deben ser manejados con honestidad, para tener la certeza de que la inversión valió la pena, y esperar que el desarrollo no sea sólo para México como gobierno y la producción como patrones, sino para todos los mexicanos que quieren esos dos escalones que llevan al progreso: educación y trabajo bien pagado.  

helenacardenas@hotmail.com