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Ciclo otoño- invierno

La agro climatología  de  la región centro/sur del país ha dividido en dos periodos el cultivo de las tierras aprovechables: El de primavera-verano, que va de mayo a noviembre y aprovecha   el temporal de lluvias  para las siembras de  maíz, frijol y sorgo, principalmente. Y el ciclo de otoño-invierno, que abarca de septiembre a marzo, utiliza el riego por gravedad y/o bombeo para los suelos  destinados a cultivar trigo, avena y productos hortícolas, de  ciclo corto. En el caso de Morelos, el ciclo primavera-verano es de  usos y costumbres, de la milpa se obtiene maíz y frijol para la subsistencia familiar campesina; mientras que la temporada otoño-invierno es de la agricultura  mercantil  de hortalizas, flores medicinales,  saborizantes, en su  mayoría para  exportación. El aprovechamiento mercantil  requiere cuidadosos estudios de planeación, programación, supervisión  técnica y financiera,  pues los costos del cultivo son relativamente elevados:  poner una hectárea hortícola sobrepasa los  $ 30,000. Lamentablemente,    durante el sexenio  a punto de concluir (2006-2012) el interés fue mínimo y la atención al ciclo otoño-invierno, de parte  de las autoridades estatales del sector, fue casi nula. OMISIONES: 1ª.-Propiedad. Se desperdiciaron  las  tierras repartidas, provenientes de propiedades que rebasaron los límites legales, predios ociosos, abandonados,  baldíos,  fraccionamientos simulados.    2ª.-Tenencia. Se descuidó  la  seguridad jurídica de  las formas  ejidales y/o comunales, ordenando sus diferentes usos y destinos agrícolas, ganaderos, forestales, estableciendo las reservas territoriales prioritarias de conservación.  3ª.-Organización. Se desaprovechó  el respeto a   la autonomía de las   formas de asociación  democrática, libre y por consenso; en su estructura, composición, dirección y en lo interno, a fin de superar las limitaciones del minifundio.   4ª.- No se  facilitaron los  suministros  de insumos, servicios y apoyos institucionales. 5ª.- No se incorporaron los conocimientos y valiosas experiencias de los propios campesinos, que participan como sujetos activos de  su    capacitación, lo cual fortalecería sus niveles de autogestión y la consolidación de sus prácticas  organizativas, productivas, en uso común y corriente. A  un  campesino, que ha sembrado 30 años maíz, no se le va a enseñar cómo hacerlo. Algo sabe. PROPUESTAS: Los  funcionarios   de las dependencias  federales y estatales,  encargados de  los asuntos hidráulicos,  han informado  que las 11 presas morelenses están al tope de sus capacidades de almacenamiento, de 61,000  millones m3  de agua;  principalmente las del  Rodeo y  Los Carros/Cayehuacan  (DDM, al  servicio de  la comunidad, 23/9/2012).   Oportunidad excepcional  para suministrar riegos a 61,000 hectáreas cultivables, en este próximo ciclo otoño-invierno (2012-2013 ),  realizando   a gran velocidad una planeación/programación orientada: 1.-A las áreas de  producción hortícola:  cebolla,  pepino, calabacita, chile  verde,  chile  bell, jitomate,  tomate de cascara,   col, coliflor  berenjena, lechuga orejona  y otros.  2.-Organizar a los productores en grupos solidarios, sociedades de producción rural, cooperativas y otras formas. 3.-Calendarizar  riegos e insumos a precios accesibles y oportuno.
 
4.-Otorgar créditos,  seguros de riesgos,   asistencia técnica, en particular, contra  plagas y enfermedades. 5.-Integrar instancias de beneficio, clasificación, envases, empaques, centros de  acopios   temporales ,  transportes.  6.-Suscribir contratos a futuro, a precios convenidos de antemano, tarea muy importante, por  cierto, para rescatarlos de coyotes e intermediarios inescrupulosos. Es cuanto.
 

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