Diario de Morelos
Copa Morelos 2016

Calderón y lo que la ley manda

evitar declaraciones, así sea con el pretexto de inaugurar obra pública, para que no se viera como publicidad a su partido, es decir, para el caso, a los fines de Josefina Vázquez Mota. Como no fue su candidata, podía creerse que lo tomaría al pie de la letra. Y Calderón casi lo hizo, a no ser cuando no se resistió y corrigió a López Obrador vía Twitter, con la onda del Peje del ahorro vía rebajarles el sueldo a los funcionarios para entregarles esa lana a los pobres… Como quiera, Calderón aprovechó sus viajes y reuniones para no dejar pasar la oportunidad, pero ese mutismo temporal alcanzó, y de sobra, sus frutos… En cuanto pasó la temporada de vigilia verbal, vaya si se soltó con todo lo que se había guardado. Calderón resucitó con mayores bríos, y desde entonces no ha dejado de recetarnos su amplio breviario de maravillas que llama logros de su gobierno, y que llevan a creer que lo vamos a extrañar… “Su” –porque los gobiernos son de propiedad de quien detenta el poder— gobierno hizo más que ningún otro en los tiempos de los tiempos. Su gobierno dio cobertura total de salud: no hay mexicano ni mexicana que no cuente con servicio de salud pública, llámese Seguro Social, ISSSTE, o esa maravilla que llaman Seguro Popular, y que quienes han acudido a él dicen que hasta ahora no van más allá de recetar aspirinas, si es que las hay, y si es que en algún momento, después de largas esperas, se logra que un médico se digne, no digamos a auscultar, sino a escuchar a un o una paciente… La vivienda ha crecido como nunca, asegura Calderón, y no hablemos del empleo: con los chorrocientos mil logrados a través del sexenio del empleo, y lo que aseguró durante la inauguración del entronque de la “Y” y del Puente Vértiz, ya la hicimos, porque entre otras cosas, Calderón afirmó que en las encuestas (¿no que ya nadie cree en encuestas?) del nivel de desempleo, México anda “bastante bien”, ya que en tanto Estados Unidos y España “traen” un nivel de desempleo del 8% y 25%,  respectivamente, en tanto, “México anda por el 4.3 y 4.5, y tan sólo el pasado junio se generaron 93 mil nuevos empleos netos; aunque sin restarle bajas y liquidaciones del mes, serían 200 mil plazas creadas”. Lo que haga esa diferencia de 107 mil empleos, sólo él sabe, y de seguro que podría explicarlo fácilmente… En lo que hace a caminos, nadie ha hecho tantas carreteras como él: éste definitivamente, asegura Calderón cada vez que tiene la oportunidad, ha sido el sexenio de las vías de comunicación. Y si hay alguna duda, que les pregunten a los migrantes que se trepan a “la bestia”, siempre y cuando no esté tirada, debido a algún percance que la puede inutilizar hasta un mes seguido, porque los puentes se hunden bajo su peso y la lluvia se lleva hasta los vagones. O que cualquiera de esas carreteras, aun las de paga, tienen derrumbes, partes deslavadas, o lo que sea que impide que por ahí pasen los que se aventuran a recorrerlas… O sea, salud, empleos y carreteras a pasto. Si queremos entrarle al tema educación, veremos que nadie ha hecho lo que Calderón: becas, ¿cuántas becas no se han entregado? Millones. ¿Cuántas escuelas ha inaugurado? Cientos de miles. Al igual que en salud, estudiante que no tiene beca es porque no quiere tenerla, o porque está en escuela particular. Lo mismo en cuanto al cupo en esas escuelas, porque de que hay dónde estudiar, hay. Difícil explicarse así qué pasó en la UNAM, que rechazó al 90 por ciento de los estudiantes que querían ingresar a esa máxima casa de estudios. Pero eso no es privativo de la Universidad Nacional Autónoma de México, lo mismo ocurre en las universidades estatales. En ciertos casos se rechazan a los chicos que pretenden llegar a sus aulas por no cumplir con el examen, pero en la mayoría de las universidades, el cupo inevitablemente es menor a los alumnos que quieren ingresar. Lo que hagan los estudiantes rechazados sigue siendo un misterio que, seguramente, algún día nos lo explicará Calderón. Pero será después de diciembre, cuando tenga tiempo para ponerse a investigar esos y otros detalles de las ahora triunfantes declaraciones que hace, en muchas ocasiones, a voz en cuello… De la inseguridad, ni hablar: su guerra a la criminalidad, al narcotráfico y a todos los demás malosos está dando resultados claros e inobjetables. Ya nadie se acuerda del supuesto hijo del Chapo Guzmán; su superpolicia tiene en sus manos a uno de los tres policías que le dispararon a sus congéneres que se pasaron al bando de los malos… Y en los estados como el nuestro, donde se puso en marcha el plan Morelos Seguro, la semana pasada sólo asesinaron y despedazaron a una decena de personas… Este último tema, probablemente, no dé para hablar del asunto, pero en lo que hace a los demás, y uno último que casi se nos pierde de vista, como el que las arcas del Banco de México están rebosantes como “nunca antes”, de veras que sí son para desarrollarlos ante cuanto micrófono y cámara haya a la vista. Porque son parte del país en el que vive Calderón, y en el que indudablemente nos gustaría vivir a todos los mexicanos… Hasta el jueves.
 
[email protected]