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Buenos augurios… federales

El sexenio federal inicia con buenas expectativas, y sobre todo, con dinamismo. Una nueva organización administrativa, un gabinete en el que se mezclan experiencia y nuevos cuadros; la derogación del veto en relación a la Ley de Víctimas que mereció un comentario favorable de Javier Sicilia, su principal promotor; un pacto político por demás interesante que incluye compromisos específicos suscritos por los tres principales partidos, y que supuso negociaciones y encuentros con apertura de miras; una toma de protesta que contrasta con la de hace 6 años, aunque se manchó por el vandalismo, pero que aun así no desmereció en la perspectiva republicana; giras presidenciales a las entidades en las que el presidente no obtuvo mayoría, y que tienden a recomponer el tejido político; la aprobación de una Ley de Ingresos sin contratiempos, dado su carácter inercial, pero que prologa la Nueva Hacienda Pública que tendrá que surgir a mediados del 2013; una vuelta al Palacio Nacional como centro de actividades y una iniciativa presidencial en materia educativa que, constitucionalmente, hace obligatoria la evaluación del magisterio.
Digamos algo sobre este último particular, retomando la información que compartió recientemente el rector Narro en un evento que también hace referencia al tema educativo. Según estudios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), “un año adicional de escolaridad incrementa el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de un país entre cuatro y siete por ciento”. Qué. Pero no sólo por estudiar más años vamos a crecer, tenemos que estudiar mejor. En la actualidad, todavía 13 entidades federativas están por debajo de la media nacional en educación primaria, y 14 no alcanzan el promedio nacional en secundaria; mientras que en el nivel medio superior, más de la mitad (18) presentan coberturas inferiores a la media. No tengo el dato a la mano de Morelos, pero no me extrañaría que estemos por debajo de la media nacional. Narro nos comenta que a pesar de la cobertura universal, el país ocupa el lugar 118 de 144 naciones clasificadas por la calidad de su educación primaria. De manera adicional, hay un fuerte problema de rezago y abandono escolar en la trayectoria educativa. En promedio, de cada 100 niños que ingresan a primaria, sólo la mitad termina su instrucción media superior, 21 egresan de una institución universitaria y sólo 13 de ellos se titulan.
Con esos niveles no podemos pensar en una mejor sociedad, y menos en un país competitivo a nivel mundial. Hay 32 millones en rezago, lo que representa 41 por ciento de las personas mayores de 15 años. Si no se toman medidas urgentes, el escenario a futuro es preocupante. De ahí la importancia de la capacitación del magisterio, de su evaluación y de la iniciativa presentada, que desde luego es sólo parte de lo que tenemos que hacer. Otro riel sobre el que hay que caminar, vinculado a la educación, es el de la cultura. Entre los puntos que incluye el Pacto por México en esta materia hay que subrayar el impulso a los programas de educación artística, el estímulo a creadores, el desarrollo de industrias culturales, como reiteradamente lo ha significado la crítica Helena Noval en este Diario;  los  apoyos económicos a las industrias creativas y a los proyectos vinculados a la ciencia, la tecnología y el arte que ofrezcan contenidos para nuevas plataformas que recibirán estímulos mensuales durante un año. Buenos augurios, pues. Descanso dos semanas, estimados lectores. Muchas felicidades.